Cómo aprovechar los pocos mts2 de un monoambiente

El primer departamento. El piso de soltero. Ganar espacio es la meta. Despojarse de lo innecesario es el ejercicio. Mirá los resultados.



“La propuesta es vivir en un espacio flexible”, afirma la arquitecta Ana María Luján Rodríguez al proyectar “un monoambiente con laundry” para la última edición de Casa Foa. “Los nuevos estilos de vida están en constante cambio y el espacio vital se vuelve cada vez más dinámico. Por ello se aprovechó al máximo cada rincón para adaptarse así a las diferentes necesidades y momentos del día”, agrega.

El espacio principal es abierto y allí convergen diferentes zonas de uso, interactuando entre sí, como el estar, la barra, la kitchenette y el escritorio junto a un laundry y un elegante baño revestido en Dekton bergen, creando un juego de positivo y negativo con espejos y vidrios.

Se trató sutilmente de provocar sensaciones de desear vivir en el ambiente a través de un diseño placentero y un riguroso estudio de la luz, como así también el uso del brillo y la opacidad de los materiales seleccionados.

Un ejercicio de síntesis,
lo más recomendable

“Hacer un ejercicio de síntesis sobre qué es lo que realmente necesitamos para vivir bien debe ser el punto de partida para lograr un espacio cómodo. Es una cuestión emocional, pero con claras repercusiones en el diseño y la arquitectura”, afirman diseñadores de interiores y arquitectos.

Según el estudio Ylab, en términos de organización espacial es importante definir estrategias lógicas a la hora de armar un monoambiente: establecer prioridades, dando más metros a los espacios más relevantes, unificar diversos usos en un mismo ambiente y plantear el mobiliario desde el principio. La distribución final resulta equilibrada. Lo esencial es partir de un concepto fuerte de diseño y aplicarlo de forma consecuente, recomiendan.

Cuando se dispone de un espacio reducido se suele pensar que, por lógica, lo recomendable sería utilizar mobiliario también reducido. En cambio, lo que verdaderamente se debe reducir es el número de los muebles.
“Nuestro cerebro es sensible a las distracciones, y cuantos más elementos perciba, aunque sean pequeños, menor parecerá el espacio. Por el contrario, un mobiliario suficientemente grande y continuo que evite ruido visual –como el aparador de la imagen inferior, del mismo color que la pared– dará una sensación de mayor amplitud”, apuntan desde el estudio Ylab.

La supresión de particiones internas para unificar espacios opera en un doble sentido: por un lado, ayuda a que la luz natural llegue a todos los rincones; por otro, elimina zonas muertas y aumenta el sentido de perspectiva, poco habitual en los ambientes pequeños.

Es recomendable disponer los muebles sobre las paredes, dejando el centro del ambiente libre. También, en lo posible, tratar de no hacerlo sobre las ventanas o balcones. Si es inevitable, mejor elegir muebles bajos para no tapar las visuales al exterior.

También es aconsejable aprovechar algunos espacios estratégicos para ubicar los muebles: detrás de las puertas, debajo de la cama, empotrar en la pared los estantes y el placard. Ganar espacio es la meta.


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