¿Cómo cerrar con el FMI sin afectar imagen K?

Por Redacción

BUENOS AIRES.- El gobierno de Cristina Kirchner acepta recurrir al respaldo del Fondo Monetario Internacional luego de tres años de vituperarlo, porque la necesidad tiene cara de hereje y precisa dinero de los mercados de capitales, pero aún busca fórmulas para no rendir sus banderas anti-FMI.

El anuncio de que Argentina aceptará algún tipo de evaluación lo formuló el ministro de Economía, Amado Boudou, al regresar ayer de la Asamblea del FMI en Estambul, pero el perfil de la misión aún permanece en la nebulosa. «Se trataría de una evaluación, no de una auditoría. Será para intercambiar información. Argentina quiere terminar con una historia bastante negra donde los gobiernos aceptaban cualquier condición que se les ponía», dijo Boudou.

Argentina interrumpió sus acuerdos y negociaciones con la entidad bilateral en 2006, al cancelar una deuda de casi 10.000 millones de dólares en un solo pago, con el argumento de que a cambio de dar apoyo financiero el Fondo recomienda políticas que frenan la economía. Pero al Gobierno argentino le hace falta con urgencia retornar a los mercados de crédito, ante la debilidad de sus finanzas agudizada por la recesión mundial y Boudou acaba de reabrir conversaciones con el director-gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn.

«La negociación con el FMI y el plan de retorno a los mercados internacionales es un intento válido. El año próximo el superávit fiscal primario va a ser bajo», opinó Orlando Ferreres, director de la consultora de mercado OJF.

Necesidad de financiarse

Argentina tiene una necesidad de financiamiento de unos 10.000 millones de dólares para 2010, tras cumplir este año con obligaciones por unos 20.000 millones. La presidenta Cristina Kirchner necesita la bendición del FMI al haber descarrilado el crecimiento económico «a tasas chinas» de casi 9% anual desde que asumió su marido.

Los Kirchner despotricaron contra los planes de ajuste aconsejados a los países no industrializados y sintieron que los hechos les daban la razón cuando estalló la crisis mundial, por maniobras financieras especulativas no advertidas o toleradas por el Fondo Monetario. (AFP)