Confirman condena por abuso sexual

El Superior Tribunal declaró mal concedido un recurso de casación y Mario Dorrego continuará detenido.

Por Redacción

Judiciales

Confirman condena de cinco años de prisión por abuso sexual agravado a un hombre de 69 que cumple la sentencia en el penal N°1 de esta capital.

El Superior Tribunal de Justicia de Río Negro declaró mal concedido el recurso de casación interpuesto por Marcelo Esteves en favor de su defendido Mario Dorrego y confirmó la sentencia dictada en setiembre del año pasado.

El hecho ocurrió en Viedma entre enero y de febrero de 2012, en la vivienda donde vivía el imputado en el radio céntrico de esta capital. “Para lograr su cometido, el imputado había invitado al menor a su vivienda con la excusa de jugar con la computadora. Una vez en el interior y mientras el niño quedó en el dormitorio, el hombre lo agredió sexualmente y lo amenazó cuando salía diciéndole que podría hacerle algo a su hermanastra.”

El juez del STJ, Ricardo Apcarian, sostuvo que en este caso se debe aplicar jurisprudencia ya dictada por este máximo organismo, en el sentido que las impugnaciones del recurso de casación deben contener la mención clara y concisa de las cuestiones planteadas, indicando la declaración que pretende del Tribunal sobre los puntos debatidos, así como la refutación concreta y razonada de todos y cada uno de los fundamentos independientes que den sustento a la decisión recurrida en relación con los agravios que se hayan esgrimido.

Consideró que “la defensa realizó afirmaciones dogmáticas sin relacionarlas con las constancias de la causa que ponderó el sentenciante, lo que hace que su postura sea inmotivada.” Adhirieron a este voto los jueces del STJ Liliana Piccinini y Sergio Barotto.

En setiembre del año pasado, Dorrego -un conocido canillita de Viedma- fue condenado a cinco años de prisión por el delito de “abuso sexual agravado por acceso carnal en grado de tentativa”. Además fue absuelto por “promoción de la corrupción de menores agravado por amenazas”.

El Tribunal -integrado por los jueces Francisco Cerdera, Jorge Bustamante y Juan Bernardi- ponderó los testimonios del menor víctima de 14 y de otros niños, considerando los relatos coherentes. “Si bien existen algunas imprecisiones no se les puede exigir a menores, especialmente al que sufrió un hecho traumático como el que aquí se trata que haga una descripción inmutable. Además de la vergüenza que le produjo la situación intentó proteger a sus seres más cercanos como su hermana y su primo que eran las personas a las que presuntamente su victimario amenazó con agredir si contaba lo sucedido”, sostuvo la sentencia ahora confirmada.

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