Crimen en Bariloche: murió de un disparo por salvar a su hermano menor

Renzo Otoizaga cumplirá prisión preventiva en el Penal 3, acusado por el homicidio de Marcelo Rojas Salinas, el último domingo a la madrugada.





El homicidio ocurrió en el barrio 136 Viviendas en Bariloche. Foto: Alfredo Leiva

El homicidio ocurrió en el barrio 136 Viviendas en Bariloche. Foto: Alfredo Leiva

“Apuntó en la cabeza del menor y gatilló en dos oportunidades. Los disparos no lograron salir. Volvió a apuntar. Entonces, Marcelo Rojas Salinas empujó a su hermano menor logrando que caiga al suelo. Pero el disparo impactó contra él, en la zona de la cabeza

De esta forma, la fiscal Betiana Cendón solicitó que se den por formulados los cargos contra Renzo Otoizaga por la muerte de Rojas Salinas, como homicidio agravado por el uso de arma de fuego. El hecho ocurrió en la calle Eluney, en el barrio 136 Viviendas en Bariloche el domingo pasado a la madrugada.

El juez Juan Martín Arroyo aceptó el plazo de cuatro meses para la investigación hasta el 6 de marzo (ya que no se computa enero).

Además, Cendón pidió prisión preventiva para Renzo Otoizaga para evitar el entorpecimiento de la investigación y resguardar a los testigos del homicidio.

Tenemos un menor de 17 años a quien, en la cara, le mataron al hermano y él identificó quién disparo, al menos, 3 veces. Dijo que fue Renzo, que lo conoce desde hace 8 años. En ningún momento, cambió su declaración. Tres veces ratificó su declaración”, planteó la fiscal durante la formulación de cargos.

Junto al fiscal Marcos Sosa Lukman,Cendón aseguró que se le consultó al testigo si estaba “seguro que no fue un empleado policial” quién mató a su hermano. “Dijo que no. Que la familia Otoizaga disparaba con tres armas de fuego. Cuando interviene la policía, empezaron a agredir al personal policial. Pero el accionar policial fue después del disparo efectuado a Salinas. Que ya estaba muerto”, detalló Cendón.

Puntualizó que “desde el área de Investigaciones, se hizo un relevamiento de 5 cámaras de seguridad. Pero además, el plomo extraído de la persona fallecida no corresponde a las armas reglamentarias de la policía. Es calibre 38. Hay un informe preliminar de las pruebas científicas: el disparo no corresponde a las armas de la policía, ni tampoco el plomo”.

Cendón agregó que Otoizaga fue condenado a 9 años de prisión el 26 de octubre del 2005 por el homicidio de su pareja y que ya se fugó del penal en una ocasión.

“Hoy sería un femicidio. Sabe lo que es matar y sabe lo que es pagar por matar”, dijo Cendón y añadió: “Renzo conoce a los testigos. A todos. De hecho, estando su hermano en el piso, dijo que se asomó Pucho y le dijo: ‘ahora, yo voy por vos´. Necesitamos garantizar el proceso hasta el momento del juicio y ese menor debe declarar en un juicio”.

En su declaración, el imputadorelató que ese domingo a la madrugada, “el finado se bajó de un taxi y con un arma empieza a tiros. Nos metimos para adentro. Ellos empezaron la balacera y lo que hicimos fue defendernos. Pero yo no fui. Me hice la prueba de parafina”.

“Entonces, ¿quién lo mató?”, preguntó Cendón. “Esa parte no la voy a decir. Yo no fui. Por eso, me presté a las pruebas de parafina. Nunca disparé un arma. Pasó lo mismo con la otra causa y quedé hasta las manos. Hoy no pienso comerme esta causa porque yo no lo hice”, respondió.

Durante la audiencia, también recalcaron que aún no se encontró el arma homicida.

Su abogado defensor, Marcos Miguel, solicitó la prisión preventiva domiciliaria. “Mi asistido no vive en el lugar del enfrentamiento. Es el domicilio de su hermana. Tampoco tiene un clandestino. Es de su hermana. Por eso, proponemos otro domicilio para que cumpla la prisión domiciliaria porque su vida corre riesgo si ingresa al penal. Le han prometido que si ingresa a la alcaidía no dura más de una semana”, dijo.

Cendón insistió en la medida cautelar. “Él ya mató, pagó esa condena y hoy vuelve a ser sospechoso con un testigo presencial de 17 años al que mataron a su hermano por salvarlo a él”, esgrimieron.

Plantearon la necesidad de analizar la trayectoria del disparo, hacer una planimetría, encontrar el arma y tomar más declaraciones testimoniales.

“Ahora que sabemos que la policía ha quedado desvirtuada, necesitamos tomar declaración a los empleados policiales. Pero hay que darle garantías a ese menor de que nada le va a pasar. El Senaf pidió la custodia y anoche hubo enfrentamientos nuevamente”, expresaron desde la fiscalía.

Al término de la audiencia, el juez determinó que el imputado cumplirá la prisión preventiva en el Penal 3. Resaltó que “hay mucha prueba por producir. Hay un testigo que fue bastante sólido y dijo que conoce a todos. Le dijeron que iban por él. Es un menor de edad en situación de vulnerabilidad; de modo que hay que brindarle protección”.

En relación a las amenazas referidas por la defensa del imputado, Arroyo planteó: “Pediremos al Penal que tome nota ante una eventual agresión que pueda sufrir el interno”.


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