“¿Cuánto hay para mí?”

Por Redacción

Días atrás, charlando con un señor que trabajó en la campaña para un importante político en la ciudad de Buenos Aires, comenté que mi hermano Alfredo está dedicándose a la política en Neuquén. Entonces este Sr. recordándome que estuvo de campaña en otra provincia, me dijo que él podía colaborar con Alfredo Marcote. Pero acotó y preguntó: “Cuánto hay para mí”. Yo le contesté que nada. “Sí, nada –le dije–, pero también te voy a decir que cuando tu madre sea una ancianita, va a tener un buen pasar, vos y muchos probablemente siempre van a tener buen trabajo y una buena jubilación y el país va progresar con gente que quiere hacer bien las cosas”. También le comenté que cuando Alfredo era director del EPEN, un familiar en común le pidió trabajo para un sobrino y él le contestó: “Acomodado no, si no qué ejemplo doy” y también le dijo que fuera y rindiera como todo el mundo. Como buen familiar le propuso que fuera y que lo iban a preparar para hacer un buen examen. Y aclaró: “Pero que rinda como todo el mundo”. Éste, quizás por un mal entendido o fiaca, no se preparó y desde ya no entró. Eso también fue lo que le dije a este puntero político. Entonces me contestó: “Bueno, avisame cuando haga campaña que le trabajo gratis”. Personalmente no quiero santificar a nadie pero, desde que existe la Argentina, son siempre los mismos partidos que mandaron y a través de muchos años demostraron que generalmente hicieron las cosas mal y para enriquecerse rápidamente. Y las pruebas están a la vista, porque es inadmisible que un país tan rico tenga problemas con la energía, con los alimentos, con la salud, con la educación, con el salario. Es evidente que hay mayoría de corruptos, inútiles y miedosos. Seguramente hay alguna gente buena, pero los hechos revelan las pésimas conducciones y un gran desorden, siendo este último un gran agravante. Y las pruebas están a la vista, seguramente por eso la Argentina está catalogada mundialmente por tener mucha corrupción y casi siempre mal gobernada . Cito algunos ejemplos de solución rápida: la seguridad, fácil de solucionar con buenas iniciativas; investigar qué pasa con el petróleo, es imposible que no alcance para el abastecimiento propio; también no tenemos por qué pagar tan cara la nafta siendo el petróleo del Estado, o sea de todos los argentinos; a su vez la nafta al ser tan cara impide que el país se desarrolle; la minería, una burla o robo encubierto insultante por quedarnos el 3% inicial y, con los beneficios a los que lo extraen, nos queda el 1%. Evidentemente los argentinos tenemos un país rico, pero casi toda la plata de los ciudadanos la ganan, la gastan y la disfrutan unos pocos. Destaco a la gente que no calla y hace denuncias, creo que ésa es la gente que tiene que mandar porque es rarísimo que haya un chorro denunciando. También creo que para gobernar no hay que ser un genio, solamente hay que poner empeño, orden, lógica y no tolerar al que se sale de la ley; también castigar al letrado que mal manipule a ésta con sus habilidades y, si se comprueba su mala praxis, se le suspende el titulo; también que la ley caiga con todo su peso a quien haga daño, así todos recuperaremos la paz y tranquilidad que necesitamos para vivir. Horacio Marcote, DNI 11.233.956 – Neuquén

Horacio Marcote, DNI 11.233.956 – Neuquén