Cuba convierte a más estatales en trabajadores privados

Raúl Castro quiere reducir en medio millón los empleos oficiales

Por Redacción

De a poco, la actividad privada va contando con más actores en Cuba.

LA HABANA.- El presidente de Cuba, Raúl Castro, decidió profundizar un programa que convierte en trabajadores privados a empleados de empresas públicas, con la meta de reducir en medio millón de puestos la abultada planilla estatal y hacer eficiente la alicaída economía de la isla. Estos nuevos trabajadores por “cuenta propia” (privados), parte de un programa que comenzó en forma experimental con las barberías en abril de 2010, pasarán a alquilar al Estado los locales y equipos que ocupan y utilizan actualmente, según las normas publicadas ayer en la Gaceta Oficial. Se trata de empleados que se desempeñan en empresas estatales provinciales de servicios, como carpintería, tapicería, cerrajería, fotografía, joyería, reparación de zapatos, colchones y de equipos eléctricos y electrónicos, entre otros. Tres resoluciones de los ministerios de Comercio Interior, Trabajo, y Finanzas y Precios regulan esta reforma, que entrará en vigor el 1 de enero y se aplicará de “forma gradual” durante 2012. Según las disposiciones, estos nuevos trabajadores privados podrán firmar “contratos de arrendamiento hasta por 10 años (de los locales y equipos), prorrogable por acuerdo entre las partes”. Instalaciones y equipamiento continuarán “en administración de las empresas estatales”. Además, los nuevos negocios privados fijarán el precio de los servicios que oferten y “serán exonerados del pago del arrendamiento hasta un año” los que “asuman la reparación de los locales”, dice Comercio Interior. El diario oficial Granma no precisó el número de empleados estatales involucrados en este proceso, pero adelantó este lunes que la reforma se aplicará inicialmente “en seis” de las 15 provincias cubanas, incluida La Habana, y luego se extenderá al “resto del país”. La ampliación del sector privado es una de las principales reformas impulsadas por Raúl Castro y aprobadas en abril por el VI Congreso del Partido Comunista (único), como alternativa laboral a la drástica decisión -anunciada en septiembre de 2010- de reducir 500.000 empleos públicos en seis meses, que no se aplicó en ese plazo. El 1 de marzo Castro declaró que el proceso de “actualización” del modelo económico cubano tomaría “no menos de un quinquenio”, y ordenó ajustar el cronograma de los despidos masivos de personal estatal. “Una tarea de esta magnitud, que afecta de un modo u otro a tantos ciudadanos, no puede enmarcarse en plazos inflexibles”, declaró en esa ocasión Raúl, quien sucedió en el mando en 2006 a su hermano enfermo Fidel Castro. (AFP)