Culpan al gobierno de Lula del «no» al control de armas
RIO DE JANEIRO (AP).- Sorprendidos por la aplastante derrota sufrida en el referéndum para prohibir la venta de armas, los abolicionistas atribuyeron ayer su revés a la falta de una política pública de seguridad y a la corrupción en el gobierno.
El domingo, 122 millones de brasileños registrados para votar debían responder si querían o no que se prohibiera la venta de armas y municiones en Brasil: Con 99,85% de las boletas escrutadas, 63,92% rechazó la prohibición, frente a 36,08% a favor.
«El 'no' logró capitalizar toda clase de insatisfacciones que crecen, por buenas razones, en la sociedad brasileña sobre el gobierno, las instituciones públicas, con la seguridad, con las condiciones sociales», dijo Rubem Cesar Fernandes, director del grupo no gubernamental Viva Río, que realizó una intensa campaña a favor de la prohibición. «Se volvió un 'no' contra todo», agregó. Brasil tiene por lo menos 100 millones de habitantes menos que EE. UU., pero lo supera en 25% con la cifra de muertes por armas de fuego: casi 40.000 al año, lo que lo convierte en la nación del mundo con la segunda tasa más alta de fallecimientos por armas, después de Venezuela, según datos de la UNESCO.
Mientras los simpatizantes de la prohibición afirmaban que el control de armas era la mejor forma de contener la violencia, sus oponentes apostaron al miedo y a la desconfianza de los brasileños en la policía y su capacidad para defenderlos de los criminales.
«Voté 'no' porque no creo que (la prohibición) cambie mucho las cosas y porque hay demasiada corrupción y el gobierno quiere echarnos encima el problema del desarme», dijo Angela María Vicente, de 26 años. Los que rechazan la prohibición echaron mano al miedo e invocaron la soberanía de Brasil, en una mezcla de sentimientos que consiguió reunir desde políticos derechistas hasta la izquierda .
Muchos brasileños, además, vieron el 'no' como una protesta al gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien abiertamente apoyaba la abolición.
RIO DE JANEIRO (AP).- Sorprendidos por la aplastante derrota sufrida en el referéndum para prohibir la venta de armas, los abolicionistas atribuyeron ayer su revés a la falta de una política pública de seguridad y a la corrupción en el gobierno.
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