De papas y reyes furiosos
Miradas opuestas sobre personajes históricos convirtieron a muchos de ellos en personajes atractivos para la televisión. Las leyendas negras que se cruzan con los hechos reales hicieron que el papa Alejandro VI y su familia, los Borgia, y el rey Enrique VIII de Inglaterra y sus esposas sedujeran a los productores para crear series en la que el sexo y la sangre no podían estar ausentes. Los Borgia fueron los más prolíficos con dos ciclos en pantalla, y una primera producción de la BBC en los 80. “The Borgias”, la más ambiciosa, tiene como guionista y director al británico Neil Jordan (“El juego de las lágrimas”) y su protagonista es Jeremy Irons, quien se pone en la piel del papa de manera eficaz, pero no sobresaliente en la producción de Showtime que hoy llegará a su fin en Estados Unidos. Los “otros” Borgia llevan dos temporadas en HBO y John Doman interpreta a Rodrigo, el cardenal valenciano que con sobornos se convirtió en el papa Alejandro VI. Ambas mezclan en partes iguales las intrigas de alcoba –en escenas fuertes– con asesinatos, venganzas y guerras y las frustraciones y juegos de poder de los hijos del papa: César, Juan, Lucrezia y Gioffre. Otro de estos ambiciosos proyectos fue “The Tudors”, también emitido por Showtime, que durante cuatro temporadas siguió el reinado de Enrique VIII con una estética y reconstrucción de época muy cuidada, aunque no fuera muy fiel a los hechos históricos. Jonathan Rhys-Meyers fue el protagonista. Como el rey inglés además de mandar a matar a sus enemigos y algunas de sus esposas calentaba la pantalla, sobre todo en las escenas que compartió con Natalie Dormer, una muy sensual Ana Bolena.
silvina fernández sfernandez@rionegro.com.ar
Miradas opuestas sobre personajes históricos convirtieron a muchos de ellos en personajes atractivos para la televisión. Las leyendas negras que se cruzan con los hechos reales hicieron que el papa Alejandro VI y su familia, los Borgia, y el rey Enrique VIII de Inglaterra y sus esposas sedujeran a los productores para crear series en la que el sexo y la sangre no podían estar ausentes. Los Borgia fueron los más prolíficos con dos ciclos en pantalla, y una primera producción de la BBC en los 80. “The Borgias”, la más ambiciosa, tiene como guionista y director al británico Neil Jordan (“El juego de las lágrimas”) y su protagonista es Jeremy Irons, quien se pone en la piel del papa de manera eficaz, pero no sobresaliente en la producción de Showtime que hoy llegará a su fin en Estados Unidos. Los “otros” Borgia llevan dos temporadas en HBO y John Doman interpreta a Rodrigo, el cardenal valenciano que con sobornos se convirtió en el papa Alejandro VI. Ambas mezclan en partes iguales las intrigas de alcoba –en escenas fuertes– con asesinatos, venganzas y guerras y las frustraciones y juegos de poder de los hijos del papa: César, Juan, Lucrezia y Gioffre. Otro de estos ambiciosos proyectos fue “The Tudors”, también emitido por Showtime, que durante cuatro temporadas siguió el reinado de Enrique VIII con una estética y reconstrucción de época muy cuidada, aunque no fuera muy fiel a los hechos históricos. Jonathan Rhys-Meyers fue el protagonista. Como el rey inglés además de mandar a matar a sus enemigos y algunas de sus esposas calentaba la pantalla, sobre todo en las escenas que compartió con Natalie Dormer, una muy sensual Ana Bolena.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora