Desconcierto ante ‘pareja gobernante’ argentina

Washington dudaba de la salud mental de Cristina, su rol ante Néstor y su “ineptitud” diplomática.



A Estados Unidos le costó mucho entender el comportamiento de los Kirchner y su influencia en la política regional, según se desprende de los cables diplomáticos secretos revelados ayer por WikiLeaks. Lo preocupaba la “precaria psyque” de la “ruling couple” (la pareja gobernante o al mando) como los llamaba. Los veía tan “ácidos, impermeables al consejo ajeno” y “paranoicos con respecto al poder” como “ineptos para la política exterior”, como a juicio de uno de los embajadores quedó demostrado en la reciente crisis regional desatada por el golpe de estado en Honduras.

El 31 de diciembre de 2009, según el diario, la Oficina de Operaciones de Inteligencia del Departamento de Estado (identificada en el documento como INR/OPS) envió un telegrama (documento 242255, firmado genéricamente por “Clinton”) en el que anuncia que está preparando un “perfil” de la mandataria argentina y se solicita información escrita sobre “su estado mental y salud”, “su visión política” y “su forma de trabajo”.

La consulta pareció haberse originado en los inconvenientes que tuvo la visita del enviado de Obama para América Latina, Arturo Valenzuela, luego de comentarios que hizo sobre la preocupación por la “seguridad jurídica” de las empresas estadounidense en el país.

“Esa curiosidad llevó a la INR/OPS a no darse por satisfecha con las opiniones recogidas durante las múltiples visitas de políticos, tanto gubernamentales como de la oposición, que pasan sistemáticamente por la embajada norteamericana”, señala el diario español “El País” basándose en telegramas de la sede diplomática en Buenos Aires.

Ayer, la embajada de EE.UU. en Buenos Aires consideró que a esos cables diplomáticos “no debe adjudicárseles peso propio ni son representativos de la política de los Estados Unidos”, según indicó un comunicado oficial.

La Oficina de Operaciones de Inteligencia, una de las muchas con que cuenta el Departamento de Estado, envió en 2009 un telegrama “secreto” en el que se explica que la Secretaría de Estado quiere analizar “la dinámica interpersonal en el tándem gubernamental”. “Tenemos un conocimiento más sólido sobre el estilo y la personalidad de Néstor Kirchner que sobre Cristina Fernández de Kirchner, y nos gustaría ampliar la visión sobre la personalidad de CFK”.

Algunas de las preguntas fueron: “¿Cómo controla Cristina Fernández de Kirchner sus nervios y su ansiedad? ¿Cómo afecta el estrés a su conducta con sus asesores y/o en su proceso de toma de decisiones? ¿Qué medidas toma CFK o sus asesores para ayudarla a manejar el estrés? ¿Toma alguna medicación? ¿En qué circunstancias controla ella mejor el estrés?”.

La Secretaría de Estado también preguntó: ¿Qué tal está Néstor Kirchner de su enfermedad gastrointestinal? ¿Toma medicación? Es bien conocido su temperamento, ¿ha demostrado mayor tendencia a oscilar entre extremos emocionales? ¿Cuáles son los objetivos más comunes de la furia de Néstor Kirchner?”.

Por otra parte, la embajada estadounidense indica que la jefa de Estado actuó “en contra de los consejos de su Ministerio de Asuntos Exteriores” en el caso del golpe que sufrió el hondureño Manuel Zelaya: “Es otra muestra de la ineptitud de los Kirchner para la política exterior”. (Ver aparte)

El segundo y tercer grupo de preguntas trata sobre la tendencia de CFK a mantener visiones estratégicas o si prefiere las tácticas y si comparte la visión política de confrontación de Néstor Kirchner o si intenta moderar el duro estilo de su marido. Finalmente, “El País” asegura que Clinton se interesa sobre la manera en la que Cristina y su esposo se dividen la agenda. “¿En qué materias toma CFK las decisiones y cuáles deja a Néstor Kirchner?”, interroga .

Un documento posterior se queja de los argumentos sobre “la precaria psique de la ruling couple”, que, para el diplomático que firma el telegrama, son “altamente especulativos y anecdóticos”. A su juicio, la “pareja presidencial” no ha cambiado mucho en los dos últimos años: “Siempre han sido ácidos, tan impermeables al consejo ajeno e incluso tan paranoicos con respecto al poder”, mantiene. “Ha sido lo mismo durante estos más de seis años de poder, y siguen en la Casa Rosada”, concluye.

Hillary buscaba construir un perfil psicológico de Cristina, para saber a qué atenerse.


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