Dictaron un curso sobre entrenamiento de perros pastores
ROCA (AR).- Varios establecimientos de cría de ganado en Argentina consideran necesario trabajar su hacienda con el mejor amigo del hombre, el perro, considerándolo como un empleado más. Por esta razón, Carolina Fenton y Claudio Pamich, veterinarios, estuvieron el fin de semana pasado en Roca dictando un curso basándose en esta premisa.
Según la pareja proveniente de Esquel, hay que hablar de perros de trabajo, «nosotros criamos específicamente el Border Collie y el Kelpie Australiano, dos razas que trajimos de Australia», comentaron.
La historia comenzó en el '92 cuando Carolina fue a Australia y comenzó a interiorizarse en el tema con una pareja que hacía lo mismo que ellos hacen en la actualidad: enseñar a la gente a educar al can para poder manejarlo en los establecimientos donde haya ovinos, vacunos, cabras, chanchos.
«Me traje tres ejemplares para que me ayudaran en el campo del sur, y después nos dimos cuenta que existía interés por estos nuevos trabajadores, y fue así que empezó el tema de los cursos», contó Fenton.
Pamich explicó que «nos basamos en el instinto y la desesperación que tienen estas dos razas por trabajar».
La clave para adiestrar a estos pastores por excelencia se basa en tres puntos. El primero es el lenguaje corporal, la manera en donde se pare el amo y la actitud que tenga frente a su Kelpie o Border Collie. El segundo es la comunicación verbal, y el último son las palabras, que generalmente son en inglés, ya que son cortas y concisas. Para cada acción, hay una orden y una palabra diferente. El perro también puede ser dirigido por silbidos.
Según la pareja, el adiestramiento puede tardar entre un año y medio y dos, «todo depende del carácter del entrenador y del can. Siempre es mejor que sea su dueño quien lo entrene», señalaron.
El punto principal de criar y entrenar a un Border Collie o a un Kelpie Australiano es que son razas con marcadas capacidades para el trabajo. «La línea de sangre que seguimos tiene que ver con que no los criamos porque son bonitos, sino por el resto de sus cualidades», dijo Pamich. Y esto lo logran mediante los cruzamientos dirigidos e impidiendo que las hembras sean preñadas muchas veces.
Tal como comentó el organizador de lo que ocurrió el pasado fin de semana en Roca, Diego Dublés, «la gente se fue muy satisfecha y con ganas de convocar a los especialistas a sus localidades para seguir con las actividades».
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