DUDOSAS
Informes que llegan a la zona confirman una temporada complicada. Datos de la AFIP los contradicen.|En Suplemento Rural por Javier Lojo|
Para la mayor parte del empresariado regional, la temporada de ultramar que acaba de finalizar no fue positiva.
La crisis internacional, que comenzó a afectar la economía real a partir del último trimestre del año pasado, fue determinante para definir los resultados sobre los mercados del exterior.
Los empresarios regionales señalan que la primera parte de la temporada se mostró dinámica y con precios atractivos para las frutas, pero luego se derrumbó toda expectativa comercial por la falta de cotizaciones.
«Los últimos embarques que llegaron a Rusia y Europa mostraron resultados muy negativos», aseguró esta semana un importante ejecutivo ligado a la actividad al ser consultado por el tema.
«Debemos pensar el resultado de este año teniendo en cuenta ingresos del 2007 y costos 2009; de esta ecuación saldrá lo que quede para la fruta», confió otro exportador de la zona con los números en su mano.
Pero este escenario negativo se golpea de lleno con las estadísticas oficiales que mensualmente da a conocer la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) sobre la base de la declaración jurada que realizan los propios exportadores cada vez que llenan un barco con su oferta para ultramar.
Tomando en cuenta el cierre del primer semestre de cada temporada, los valores FOB de la pera (fruta puesta en el puerto lista para embarcar) alcanzaron este año los 0,71 dólares por kilo. La cifra refleja un crecimiento del 5% respecto de los valores de la temporada anterior. Desde el 2004 a la fecha los precios de las peras destinadas al mercado de ultramar treparon un 48% en dólares.
¿Tan mala fue la temporada?
Con las manzanas pasa algo similar.
Todos los informes privados detallan que los precios en el exterior se desplomaron más del 25% en relación con el año anterior. Sin embargo, las estadísticas declaradas por los mismos operadores ante la AFIP muestran que en este primer semestre del año el precio promedio FOB se ubicó en los 0,68 dólares por kilo, valor un 2% por debajo de la temporada pasada, pero un 28% por encima del 2007.
¿Cómo se debe interpretar lo que está pasando en el mercado?
Necesidad de cambios
Cuando se analizan las estadísticas oficiales con los valores FOB declarados por los exportadores, uno puede llegar a pensar que la temporada no fue «tan mala» como señalan los informes privados que llegan del otro lado del océano.
Los empresarios regionales tienen una respuesta a estas contradicciones entre los informes elaborados en el viejo continente y lo declarado. «Los valores que consolidamos ante Aduana son los exigidos por la AFIP. No son reales. Existe una directa presión sobre nosotros para que éstos sean los precios declarados. Pero en esta temporada, las cotizaciones declaradas nada tienen que ver con el comportamiento que tuvo el mercado», reveló un ejecutivo algo ofuscado al conversar sobre el tema.
Hay dos puntos a considerar sobre estas opiniones que, en general, son reflejo de una parte importante del empresariado regional.
El primero de ellos es que los exportadores deberían denunciar públicamente y ante la Justicia el acoso de la AFIP -de existir éste- a sus firmas comerciales.
De no hacerlo, las empresas se vuelven cómplices de un sistema totalmente arbitrario cuya estadística, más que aportar datos de referencia para el sistema, promueve aún más la incertidumbre ya existente sobre la fruticultura.
El otro punto crítico es que nos encontramos frente a un organismo (AFIP) cuyo único fin es hacer la mayor caja posible con las retenciones que cobra por las exportaciones, manipulando las estadísticas para mostrar una realidad que no es tal.
Aquí también hay que resaltar la falta de un norte definido del sector privado ya que, por los medios, critican abiertamente cada vez que pueden el desmanejo que se hace sobre la estadística oficial en el Indec, siendo estos mismos ejecutivos los que contribuyen -a través de los «poco creíbles» precios FOB ante la AFIP- a darle continuidad a todo un sistema que termina condicionando el desarrollo de la actividad regional.
La Cámara Argentina de Fruticultores Integrados (CAFI) debería tomar posición sobre este delicado tema. Buscar la forma de denunciar estas presiones y trabajar con otros sectores que están en estas mismas condiciones, sería una de las alternativas para poder romper este perverso cerco.
No hay que olvidar que, también en este caso, los mayores ingresos que se lleva el fisco por la sobrevaloración FOB declarada por los exportadores los termina pagando la fruta.
Los que más pagaron
Las estadísticas oficiales detallan que el mercado de Gran Bretaña fue el que mejor pagó por las peras argentinas: 0,82 dólares el kilo (FOB/puertos argentinos). Este valor refleja un crecimiento del 30% respecto del consolidado para el año pasado. En el otro extremo se encuentra Rusia, con un valor declarado para la pera que se orientó hacia ese destino de 0,66 dólares por kilo. La diferencia entre ambas puntas es del 25%.
En lo que respecta a manzanas, Estados Unidos (con un bajo volumen de venta) lidera el ranking de precios FOB: 0,83 dólares por kilo. El precio más bajo fue para el mercado ruso con un valor de 0,64 dólares.
Avanza la cosecha de peras en el Norte
Los primeros datos que llegan desde el hemisferio norte detallan que la cosecha de peras se está mostrando muy activa, lo que confirma una producción mayor respecto del año pasado. Existen ciertos problemas de calidad en algunas regiones, como es el caso de la península ibérica, donde las condiciones meteorológicas no ayudaron a llegar con la fruta en condiciones. Países como Bélgica y Holanda tendrán cosechas muy importantes. La incógnita siguen siendo Italia y sus peras.
Javier Lojo
jlojo@rionegro.com.ar