Duhalde agita el fantasma de la 'híper'

El candidato del PJ a la presidencia vaticinó una "explosión social" similar a la que sufrió el ex presidente Alfonsín si la Alianza llega al poder y"sigue por el camino del ajuste", como cree el gobernador bonaerense. Dijo que el país corre un peligro mayor que la devaluación, que es "la depresión económica". Insistió en la concertación.



Santa Fe, y Buenos Aire (DyN, enviada especial) - El candidato presidencial por el justicialismo, Eduardo Duhalde, agitó ayer los fantasmas de la hiperinflación para atacar a la Alianza, al asegurar que si la Argentina "sigue por el camino del ajuste", el año que viene "va a haber una explosión social y va a pasar lo mismo que con (Raúl) Alfonsín en el '89".

Duhalde, por otra parte, restó importancia al papel que pueda llegar a tener el presidente Carlos Menem durante el próximo gobierno, al expresar que "ya hizo su aporte" en su administración debido a que "logramos salir de la hiperinflación", a partir de la aplicación del plan de convertibilidad .

El postulante presidencial, quien cumplió ayer 58 años y festejó haciendo campaña en esta provincia acompañado por el gobernador Jorge Obeid y su sucesor Carlos Reutemann, fue sorprendido por la imprevista llegada de su esposa, tres de sus hijos y sus nietos mellizos.

Durante una conferencia de prensa que ofreció en esta ciudad, antes de continuar el periplo proselitista por Rafaela, Duhalde siguió alertando sobre lo que podría suceder en el país si el 24 de este Fernando De la Rúa gana las elecciones.

Se mostró firme al sostener que "Argentina no va a salir de esta crisis por los ajustes" y advirtió que "el año que viene, si seguimos por esta vía, va a haber una explosión social. Va a pasar lo que pasó con Alfonsín". "Corremos un riesgo peor que la devaluación, que es la depresión económica", señaló el gobernador bonaerense antes de apuntar sus cañones contra De la Rúa, quien promete concretar un gobierno austero en caso de ser presidente, al señalar que "hacer austeridad no significa ajustar el cinturón a los trabajadores y menos a los productores".

"(Usted cree que el presidente (Carlos Menem) va a permitir que se gobierne bien?", se le preguntó y Duhalde respondió con un escueto "únicamente que sea un gobierno muy débil. Usted se refiere a (Fernando) De la Rúa, no a mí".

Asimismo, en referencia a las ambiciones de Menem de regresar al poder, aseguró que "el Presidente tiene todo el derecho de hablar del 2003, tiene esa forma de ser, pero es adelantarse a lo que la gente está pensando hoy".

Duhalde también consideró que ante la crisis que atraviesa el país "o se logra un shock productivo, o se cae en la depresión económica". En esa línea el candidato renovó su defensa del proyecto de concertación y volvió a considerarse "el más experimentado en la tarea de gobierno" entre los postulantes a la presidencia.

Durante la conferencia, Duhalde criticó también la política de subsidios que lleva adelante Estados Unidos, al considerar que "necesitamos un Estado que recupere su capacidad reguladora y si no podemos aplicar subsidios debemos bajar los impuestos".

Duhalde, quien volvió a recorrer Santa Fe junto con Reutemann, recibió un renovado apoyo del gobernador electo quien reiteró que un triunfo electoral el 24 de este mes "depende" del candidato presidencial aunque, por primera vez, dijo que le le tiene "fe" al postulante peronista.

"Yo le tengo fe a Duhalde", aseguró el ex piloto y en un mensaje a los santafesinos afirmó que "lo peor que me puede pasar es gobernar con un presidente que no sea del mismo palo".

Imprevistamente, cuando estaba brindando la conferencia de prensa , hicieron su aparición repentina "Chiche" Duhalde y su hija Analía, pero pese a dedicarles una mirada cargada de sorpresa el candidato respondió la última pregunta .

Tras cumplir con el compromiso periodístico, Duhalde se levantó y se dirigió hacia el lugar donde estaba su mujer y su hija, para besarlas cálidamente delante de todos. Luego, los tres se trasladaron hasta la recepción del Hotel atestada de simpatizantes y allí tuvo la segunda sorpresa del día, porque lo esperaban cuatro de sus cinco hijos: Analía, Tomás, Juliana y Agustina, además de sus nietos mellizos Bernardo y Franco, junto con una torta.


Comentarios


Duhalde agita el fantasma de la 'híper'