Duhalde pidió ayuda a Bush y descartó las medidas dirigistas
En la carta enviada a su par de EE. UU. dijo que "la convulsión social es muy grave y el mejor plan económico puede caer si no actuamos rápido". "Agradecería si consideraran, con la mayor premura, fórmulas de asistencia rápida a mi país".
El presidente Eduardo Duhalde demandó «con premura» ayuda económica para la Argentina a su par de los Estados Unidos, George Bush, y se compretió a «dejar de lado lo más rápido posible» medidas dirigistas como el corralito financiero.
En una carta que describe a la Argentina con tono dramático y que es reiterativa en cuanto al pedido de ayuda, Duhalde dijo a Bush que «agradecería profundamente si el gobierno de los Estados Unidos considerara, con la mayor premura, fórmulas de asistencia rápida a mi país».
El jefe de Estado se comprometió ante Bush a que «mi gobierno está firmemente comprometido con dejar de lado, lo más rápido posible, medidas transitorias, de corte dirigista, que hemos heredado o nos hemos visto obligados a tomar» y que fueron cuestionadas por el gobierno norteamericano y las entidades de crédito internacional.
La carta fue llevada por el canciller Ruckauf en la visita que realiza a la poetencia del norte, para ser entregada al secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, durante el encuentro que ambos mantuvieron este mediodía.
La misiva, que se traduce en una abrupta marcha atrás de anteriores dichos presidenciales acerca del «agotamiento» del modelo liberal, culpa decididamente al gobierno de Fernando de la Rúa por la crisis política, económica y social que a raviesa el país, sin rozar la figura del ex presidente Carlos Menem.
En la nota, fechada el 25 de enero con membrete del presidente de la Nación Argentina, Duhalde reiteró que «sé que sólo con libertad económica e integrados al mundo saldremos de nuestra crisis, pero también que la convulsión social es muy grave y el mejor plan puede perder posibilidades si no actuamos rápido».
«Por ello, necesitamos de nuestros amigos y aliados comprensión ante la coyuntura y ayuda concreta de organismos financieros multilaterales», puntualizó Duhalde.
Explicó luego que los argentinos «enfrentamos necesidades económicas y sociales que reclaman ser solucionadas ahora. Cualquier demora en ese terreno conlleva el peligro de su agravamiento en el marco de la ya tensa situación que atravesaos». «Destaco el muy limitado margen de maniobra que enfrentamos al asumir la presidencia, hace quince días», agregó el presidente en tono casi lúgubre, que preanuncia el párrafo donde admitió: «soy consciente que la salida de la crisis será dolorosa y puedo asegurarle que tomaremos las acciones necesarias con plena conciencia del sacrificio que implican, lo que demandará tiempo y, en forma urgente, la colaboración activa de los países amigos».
Piquetero y cacerolero
Duhalde pidió ayer «ayuda» a los sectores populares para salir de la crisis, pero admitió que algunas de las demandas expresadas en múltiples protestas callejeras son «impracticables en una Argentina quebrada».
En un espacio cedido por Radio Nacional, el jefe de Estado dijo que «si no fuera presidente, tal vez estaría en un piquete o con una cacerola». Prometió además que el sábado próximo anunciará cómo se «destrabará» el corralito financiero y se dará impulso a la «economía productiva».
Reiteró que no admitirá presiones del «capital extrenjero», pero evitó generar nuevos roces con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en momentos en que el país busca su asistencia. «No tenemos que pelearnos con el mundo, sino integrarnos», dijo.
El primer tramo de su mensaje estuvo dirigido a los sectores que se agrupan en piquetes o cacerolazos para expresar su malestar por diferentes problemas que agobian al país.
«Les pido a esos sectores que me ayuden, ya que pensamos igual», dijo el presidente. (Infosic)
Köhler reclama garantías para los bancos extranjeros
WASHINGTON.- El director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) dijo ayer que restaurar el sistema de pagos debe ser la máxima prioridad para Argentina si desea que el organismo le vuelva a dar su apoyo.
En una entrevista con la agencia británica Reuters, Horst Köhler dijo que Argentina también debe reestructurar su sistema bancario, asegurándose de tener en cuenta a los bancos extranjeros.
Señaló que los asuntos fiscales también deben ser prioritarios y que el peso debe flotar libremente. «Lo más importante por el momento es restaurar el sistema de pagos en Argentina», dijo Köhler cuando se le preguntó qué medidas debe tomar Argentina para que el FMI reanude su ayuda al país.
Desde que aplicó un congelamiento parcial a los depósitos bancarios el mes pasado, la economía de Argentina se ha paralizado. Las compañías han cesado sus pagos a los bancos y a sus proveedores y los gastos de la población en general han quedado restringidos. «En segundo … los bancos deben ser mirados con mucha atención y debe iniciarse un proceso de reestructuración de los bancos. Esto incluye, al menos es nuestro consejo, a los bancos extranjeros, porque las inversiones de los bancos extranjeros siguen siendo una inversión a favor de un crecimiento sostenido y cooperación en Argentina», dijo Köhler .
La mayor parte del sector bancario es de propiedad extranjera, por lo que algunos bancos foráneos temen que los locales pudieran obtener un trato que les favorezca en una reestructuración potencial —una acción que podría llevar a los bancos de propiedad extranjera a salir del país.
«Esos son los pasos inmediatos, después, por supuesto, estamos hablando con ellos (gobierno argentino) sobre medidas fiscales», dijo Köhler . El jefe del FMI agregó que la total flotación del peso es también un requisito para que el FMI reanude su asistencia al país, dentro de un programa crediticio actualmente congelado de 22.000 millones de dólares. En el frente fiscal el FMI desea que Argentina reestructure la relación entre el gobierno federal y las provincias. El Fondo también quiere que Argentina deje flotar libremente al peso porque piensa que el tipo de régimen cambiario dual que actualmente practica el país puede abrir la puerta a la corrupción y es un obstáculo para el crecimiento económico. (Reuters)
El presidente Eduardo Duhalde demandó "con premura" ayuda económica para la Argentina a su par de los Estados Unidos, George Bush, y se compretió a "dejar de lado lo más rápido posible" medidas dirigistas como el corralito financiero.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios
Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.
Gracias y disculpas por las molestias.
Comentar