Duhalde rechazó que haya un complot contra el gobierno
Para el ex presidente y caudillo bonaerense, el debate por la presunta desestabilización del gobierno debe ser "a nivel político partidario" y no "institucional". No ve bien que la discusión se plantee en los términos que impone el gobierno. Siguen los polémicos cruces.
Por primera vez desde que el Gobierno denunció supuestos intentos de desestabilización, el ex presidente Duhalde se sumó a la polémica al cuestionar indirectamente a su sucesor, Néstor Kirchner, y sostener que estas advertencias tendrían que formar parte de un «debate político» a nivel partidario y no «institucional».
Tras descartar de plano que existan sectores interesados en que «caiga» la actual administración, Duhalde alertó que la discusión planteada en estos términos «no se ve bien».
A su vez, para quitarle trascendencia, tomó con ironía el vaticinio de su adversario político, el también ex presidente Carlos Menem, quien auguró que Kirchner no terminaría su mandato: Duhalde recordó que cuando estaba al frente del gobierno «todo el arco opositor y no opositor me auguraba una semana de gobierno».
Mientras el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, volvió a acusar a políticos, economistas y analistas de «servir a intereses distintos a los de la Nación», Duhalde afirmó que «éste es uno de los gobiernos que tiene más fuerza, no sólo por el apoyo popular que tiene, sino porque también los partidos políticos con peso institucional lo van a acompañar».
Para el ex presidente, las denuncias desde la Casa Rosada contra sectores que intentarían «inviabilizar» al gobierno, tendría que formar parte de «un debate político, no institucional», dijo, porque «se puede debatir políticamente, en el partido, no desde el Gobierno».
Estas discusiones se deben realizar «en los partidos, fun
daciones e institutos, no a nivel institucional, porque eso no viene bien», insistió Duhalde, no obstante admitió que Kirchner «le bajó el tono a la disputa diciendo que se trataban de discusiones dentro de la democracia».
Por su parte, el jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, recomendó «no asustarse de que haya opiniones discordantes» y recordó que «en un Estado de derecho, está bien» que haya expresiones «que confronten con la política oficial».
Explicó en este sentido que «cuando uno genera políticas de cambio, al ciento por ciento no lo va a conformar nunca, y es lógic que algunos resistan ese cambio». En tanto el gobierno insiste que no nunca habló de «complot», funcionarios oficiales volvieron a mencionar presuntos responsables.
«Díganle a Rosendo»
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, apuntó una vez más hacia economistas de la FIEL y el consultor Rosendo Fraga, pero aseguró que «está garantizada la gobernabilidad».
«Díganle a Rosendo que deje el Apocalipsis para otro momento, que ya ha hecho demasiados en los últimos tiempos como para seguir absorbiendo tanta mala onda como la que tira», manifestó Fernández para replicar al consultor que había vaticinado que si el Gobierno no acuerda con el PJ corre el riesgo de tener que adelantar las elecciones.
Por su parte, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, opinó con sorna sobre una supuesta alianza política entre Ricardo López Murphy y Mauricio Macri, dos dirigentes mencionados por Kirchner entre los que quieren «volver al pasado».
«Uno fue ministro quince días y explotó el país, y otro no puede controlar a los barrabrava de Boca, así que cómo va a controlar al país», opinó Fernández para relativizar el poder de ambos dirigentes. (DyN)
Inquietud de economistas
BUENOS AIRES (ABA).- El complot o las conspiraciones a las que apuntaron desde esferas oficiales contra economistas como José Luis Espert o Daniel Artana, fue uno de los ingredientes que no faltaron entre analistas financieros que se reunieron ayer para debatir sobre la crisis energética.
El organizador del evento, Aldo Abram sostuvo que «no se debe jugar con los nombres, es muy peligroso».
Abram sostuvo que no se puede descalificar a un economista porque aconseje no invertir en Argentina. «De hecho habría que preguntarle a Kirchner porque derivó 800 millones de dólares al exterior y porque el gobernador Sergio Acevedo sigue sin traerlos al país».
«No supe de nadie que diga que este gobierno no va a terminar el mandato, -añadió el titular de Exante- uno puede cuestionar con dureza la mala negociación de la deuda o la política energética pero no tiene nada que ver con el aspecto institucional».
Más allá de tales afirmaciones, la versión del complot despertó expresiones risueñas entre los comensales. Ante cada crítica de los expositores, no faltaba quien dijera. «Es un conspirador».
Nota asociada: Kirchner se juntó con varios gobernadores para aislar a Solá
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Por primera vez desde que el Gobierno denunció supuestos intentos de desestabilización, el ex presidente Duhalde se sumó a la polémica al cuestionar indirectamente a su sucesor, Néstor Kirchner, y sostener que estas advertencias tendrían que formar parte de un "debate político" a nivel partidario y no "institucional".
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