Ahorristas en alerta: nueva suba de tasas, ¿cuánto más dura la fiesta financiera?

El Gobierno sube la tasa para tentar a los tenedores de pesos que se mantengas en esta moneda y no vayan a refugiarse al dólar. Hasta ahora dio muy buenos resultados, pero el costo para el Estado ha sido enorme. Apostar al plazo fijo comienza a tener sus riesgos en este convulsionado escenario.

El Gobierno nacional redobló la apuesta con mayores estímulos para que el ahorrista se quede con sus pesos en el sistema y no salga a buscar resguardo en el dólar.

A través del Banco Central (BCRA) estableció un aumento de 5 puntos porcentuales sobre la tasa nominal anual (TNA) para las colocaciones a plazo fijo. El nuevo piso se fija en 53% TNA para las imposiciones a 30 días y hasta 10 millones de pesos, representando, si un ahorrista renueva mes a mes el plazo fijo junto con sus respectivos intereses, una tasa efectiva anual (TEA) del 68%. ¡La más alta de los últimos 20 años para un pequeño inversor!

Alguien con buen sentido común podría decir: “Pero este valor esta por debajo de los niveles de inflación proyectados”. Toda la razón. Seguramente la inflación para los próximos doce meses se ubique por encima del 70%, por lo que el ahorrista si se mantiene con sus pesos en plazo fijo hasta ese entonces, a duras penas y con algo de suerte podría empatarle a la inflación, algo no menor hoy en día teniendo en cuenta la virulenta tormenta financiera que alimenta todos los días la disparada de precios el país.

Pero el negocio para muchos pequeños inversores proclives al riesgo, sigue estando en los enormes retornos que genera la bicicleta financiera que consiste en aprovechar las altísimas tasas de interés que da el sistema con un dólar marginal casi planchado entre los 210 y 220 pesos por unidad.

En los últimos doce meses esta alternativa financiera, promovida desde el mismo Gobierno, logró tasas en dólares de hasta un 40% anual para un ahorrista medio. La operatoria es sencilla, aunque por ello no menos riesgosa para quien no está habituado a este tipo de negocios.

Vamos un extremo de máximas ganancias. Con 1.000 dólares atesorados, a través de la Bolsa se venden esos billetes, tomado unos 234.000 pesos. Esta cifra la coloca en un plazo fijo a 30 días logrando un interés de 10.342 pesos por lo tanto quedan el bolsillo del ahorrista 244.342 pesos netos. Con este dinero compra en el mercado marginal nuevamente divisas, consiguiendo 1.131 dólares tomando como referencia una paridad de 216 pesos por dólar como está hoy. Esto da una tasa de hasta el 13% mensual en dólares, algo imposible de conseguir en cualquier parte del globo. Semejante tasa es sinónimo del riesgo que tiene la operación. Los resultados de esta sencilla cuenta se lograron bajo un supuesto: que los dólares que se compran en el mercado marginal se mantengan en los próximos días en los niveles de cierre de hoy. Obviamente la economía dista de ser algo estático, por lo que este supuesto no debe tomarse taxativamente como algo que pueda llegar a ocurrir. Hay que tomarlo solo como ejemplo. Esto quiere decir que, en la medida que el dólar marginal se devalúe, los retornos tenderán a ir cayendo. Tomando los próximos 30 días de un teórico plazo fijo, el dólar al 15 de julio debería estar por debajo de los 226 pesos para lograr rentabilidad en esta operación. Cuanto más bajo de este valor se encuentre, mayor serán las ganancias. Una lotería, ni más ni menos.

Cada vez son menos las posibilidades que tienen los asalariados de defender sus ahorros.

Operadores del mercado aseguran que el Gobierno apuesta a calmar el mercado cambiario con la suba de tasas. Esto puede llegar a funcionar en el corto plazo, pero más allá de los próximos meses es muy difícil de predecir como Martín Guzmán puede frenar esta bola de pesos que hoy está atada con un hilo muy delgado por esta abrupta suba de la tasa.

El consejo: no hacer ningún tipo de operación financiera en el corto y mediano plazo sin estar bien asesorado por un operador de confianza. Todo esta muy complicado y no hay señales claras de hacia dónde quiere ir el Gobierno en materia financiera. En definitiva, novatos abstenerse.


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