Tensión en Medio Oriente y petróleo a US$100: el doble impacto para Vaca Muerta y el bolsillo de los argentinos

La guerra entre Estados Unidos e Irán sacude la economía local. Mientras que el país sumará dólares por la exportación de crudo, la nafta y la inflación tendrán impacto por los precios internacionales.

Redacción

Por Redacción

El recrudecimiento del conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán sacude los mercados globales y genera un impacto de doble filo en la economía argentina. Por un lado, la suba del precio internacional del crudo representa una oportunidad inmejorable para el ingreso de divisas a través de las exportaciones; por el otro, anticipa un golpe inevitable a los surtidores locales, las tarifas y la ya castigada inflación doméstica.

Así lo analizó el periodista especializado en economía Pablo Wende, en su habitual columna en Río Negro Radio. El especialista detalló cómo la tensión geopolítica y el cierre prolongado del Estrecho de Ormuz dispararon el precio del barril de petróleo, que llegó a tocar los 120 dólares antes de estabilizarse cerca de los 100 dólares. Esto se debe a que por ese paso marítimo transita el 20% de la producción petrolera mundial y las compañías de seguros internacionales se negaron a dar cobertura a los barcos en medio de los bombardeos.

La presión sobre los precios recién logró ceder un poco cuando los países del G7 anunciaron que utilizarán sus reservas estratégicas, destacándose el caso de Japón, que comenzó a usar barriles acumulados desde 1978.

Vaca Muerta: un escudo para la macroeconomía


A diferencia de otras crisis internacionales, como los inicios de la guerra entre Rusia y Ucrania, Argentina se encuentra hoy mucho mejor parada ante un shock energético. En la actualidad, el país es exportador neto de petróleo. Wende destacó que, según estimaciones financieras, por cada 10 dólares que aumenta el precio internacional del barril, Argentina suma ingresos adicionales por 1.700 millones de dólares anuales.

Esta solvencia energética es el resultado de una política de Estado sostenida en el tiempo. El desarrollo de Vaca Muerta y la infraestructura asociada, como los gasoductos, comenzó en la gestión de Mauricio Macri, continuó con Alberto Fernández y sigue bajo la actual administración de Javier Milei.

El costo interno: nafta, tarifas e inflación


Sin embargo, el boom exportador tiene una inevitable contracara para el mercado interno. El aumento global del crudo se trasladará a los surtidores locales de combustible. El analista estimó que la nafta tenderá a subir alrededor de un 15% de manera gradual (a razón de 2% o 3% semanal) para evitar distorsiones en los balances de YPF. Esto también pondrá en jaque el esquema de subsidios y presionará las tarifas de luz y gas.

Esta dinámica internacional complica severamente los planes de desinflación del Gobierno nacional. Las consultoras que participan del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) elevaron su proyección de inflación anual del 20% original a una franja entre el 26% y el 30%. Tras registrar una inflación en torno al 2,7% o 2,8% en febrero, se espera que el índice de marzo sea similar debido a la fuerte estacionalidad, el aumento de la carne y el impacto de los combustibles.

Recesión de consumo y búsqueda de dólares


En el plano microeconómico, la recesión sigue golpeando. Las ventas minoristas cayeron un 5,6% en febrero, según datos de CAME. Wende advirtió que el poder adquisitivo difícilmente mejore este año, ya que las paritarias quedaron rezagadas frente a las nuevas proyecciones inflacionarias. Además, cierres de empresas como Fate se explican como parte de una transición muy dolorosa de una economía cerrada y subsidiada hacia una abierta y competitiva.

En este complejo panorama, el Gobierno participa de la «Argentina Week» en Nueva York, encabezando una misión con 10 gobernadores y el equipo económico para captar inversiones en energía y minería. Aunque Wende señaló que la inoportunidad geopolítica (por la atención global puesta en la guerra) podría opacar el evento, también destacó una ventana de oportunidad única: los europeos están comprobando que los países de Medio Oriente no son proveedores confiables. En ese escenario, Argentina tiene todo el potencial para consolidarse como un proveedor clave de energía y gas licuado para el mundo.

Escuchá a Pablo Wende en Río Negro Radio



El recrudecimiento del conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán sacude los mercados globales y genera un impacto de doble filo en la economía argentina. Por un lado, la suba del precio internacional del crudo representa una oportunidad inmejorable para el ingreso de divisas a través de las exportaciones; por el otro, anticipa un golpe inevitable a los surtidores locales, las tarifas y la ya castigada inflación doméstica.

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