EE.UU. recordó atentados en clima de dolor y pesimismo
Sobrios actos en Nueva York y otras ciudades del país. Bush, cuestionado, no habló. Críticas a políticos en campaña.
NUEVA YORK (AFP/AP).- Bajo un cielo oscuro y en medio de una leve llovizna Nueva York y el resto de los Estados Unidos conmemoraron ayer el sexto aniversario de uno de los peores reveses de su historia, con una ceremonia sobria a la memoria de las 2.750 víctimas de los ataques del 11 de setiembre y ante una población cada vez más escéptica sobre la «guerra al terrorismo» y la invasión a Irak.
Poco antes, Osama ben Laden, el líder que reivindicó los atentados y sigue prófugo, envió un nuevo mensaje en el que reitera reclamos y homenajea a los autores del ataque.
Con escasos cambios con relación a años anteriores, aunque con perfil más bajo, la ceremonia oficial honró la memoria de las víctimas provocadas por dos aviones estrellados por secuestradores contra las torres del World Trade Center. Casi todos los presentes en las Torres Gemelas, uno de los lugares atacados, inclinaron sus cabezas al recordar el momento exacto en que aviones asaltados por piratas aéreos se estrellaron contra los dos edificios, el Pentágono y un campo en Pennsylvania.
El cielo nublado creó un sombrío telón de fondo a las ceremonias, en agudo contraste con la luminosa mañana del 11 de setiembre de 2001. «Fue un día que marcó nuestra historia y nuestros corazones», dijo el alcalde de Nueva York Michael Bloomberg en un parque cerca de la «zona cero» de Manhattan .
Además de Bloomberg participaron los dos precandidatos a la Casa Blanca para el 2008 favoritos en las encuestas: el republicano y ex alcalde de la ciudad Rudolph Giuliani y la senadora demócrata Hillary Clinton. Muchos familiares de las víctimas y bomberos cuestionaron la presencia de candidatos en los actos.
Una campana de bombero sonó a las 8:46 (9:46 de Argentina), momento exacto en el que el primer avión, el vuelo 11 de American Airlines, se estrelló contra la Torre Norte el 11 de setiembre de 2001. Se guardó un minuto de silencio.
Posteriormente, en presencia de familiares, miembros de los equipos de socorro comenzaron la lectura de la solemne letanía de víctimas, sucesivamente bajo un fondo de música de violonchelo, flauta, guitarra y violín. «La extrañamos y la amamos más que nunca», dijeron tres niños hablando de su madre, que trabajaba en una de las torres.
Muchos de esos rescatistas padecen ahora problemas respiratorios y cánceres que atribuyen a la humareda de polvo, asbestos y otros elementos tóxicos.
La lectura de tres horas sólo fue interrumpida con pausas de silencio para marcar el momento exacto en que un segundo avión impactó la Torre Sur y cuando los rascacielos se desmoronaron.
El presidente George W. Bush hizo un minuto de silencio en uno de los jardines de la Casa Blanca, junto a su gabinete.
Seis años después de los atentados, el respaldo de la población a Bush se mudó en escepticismo y su popularidad cayó en picada, sobre todo a causa del costo elevado de la guerra en Irak. Dos de cada tres norteamericanos (64%) desaprueba la gestión de Bush, según una encuesta de CBS. Otra de AP-Ipsos indicó que un 59% de los entrevistados cree la historia juzgará que la guerra en Irak fue un fracaso total o parcial.
La ceremonia oficial fue de menor perfil que el año pasado. Anoche, se efectuó un «Tributo de Luz», con columnas de luz simbolizando a las torres .
En Shanksville, Pennsylvania, donde otro avión secuestrado el mismo día se estrelló en un descampado, también rindió tributo a los 40 pasajeros y tripulantes muertos. En Washington, donde 184 personas murieron cuando el vuelo 77 de American Airlines impactó al Pentágono, también hubo un homenaje encabezado por el titular de defensa, Robert Gates.
Intenso debate político sobre Irak
WASHINGTON (AFP).- Los demócratas rechazaron enérgicamente ayer el plan propuesto por el jefe de las fuerzas norteamericanas en Irak, general David Petraeus, de retirar solamente a 30.000 refuerzos del país árabe de aquí a julio, mientras los republicanos expresaron públicamente su escepticismo.
«Me parece que lo que el general Petraeus está presentando es un plan para al menos diez años de fuerte presencia estadounidense en Irak», afirmó la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, al salir de un encuentro con el presidente George W. Bush. El mandatario recibió a los dirigentes demócratas y republicanos después que el general presentara a la Cámara de Representantes y al Senado su plan de retirada gradual de los 30.000 refuerzos que llegaron el 1 de febrero, para volver a los niveles anteriores de más 130.000.
Ayer, en el Senado, Petraeus ha sido sometido a preguntas mucho más duras y directas , sobre todo de los pesos pesados demócratas como el precandidato a la presidencia Barak Obama que presentó la guerra como «un error desastrosos de política exterior».