EE.UU.: Senado rechaza presupuesto de la Cámara y aumenta posibilidad de parálisis

La decisión aumenta el riesgo de que a partir de mañana martes varios servicios públicos cierren sus puertas.

Por Redacción

EL MUNDO

El Senado estadounidense rechazó hoy el proyecto de ley de presupuesto aprobado el fin de semana por la Cámara de Representantes y le envió un texto enmendado.

Los 54 senadores demócratas, que disponen de mayoría, votaron contra la propuesta, que habría permitido financiar al Estado federal, pero que socava la ley de asistencia médica del presidente Barack Obama.

Con tiempo hasta la medianoche, cada cámara controlada por un partido diferente, tiene tiempo para acordar un texto común e impedir un cierre parcial de los servicios públicos.

Los republicanos de la cámara baja votarán este mismo lunes sobre el proyecto del Senado, al que agregarán, entre otros puntos, “la postergación de un año de la obligación individual (de contratar un seguro médico)”, informó el portavoz John Boehner, líder de la mayoría demócrata en Representantes. Esa medida implicaría postergar la reforma de la salud de Obama.

El presidente dijo que se reuniría este lunes y el martes con los líderes del Congreso para tratar de evitar una parálisis de los servicios públicos considerados no esenciales, pero advirtió que no negociará bajo amenaza de que 800.000 empleados públicos se queden temporalmente sin trabajo o de que el país caiga en default.

“No estoy resignado para nada” a que los servicios públicos se cierren, dijo Obama. Pero “la única forma” de negociar “es que todos nos sentemos a discutir de buena fe”, sin la “amenaza” de un cierre temporal de los servicios públicos federales, sostuvo el mandatario. “Tampoco pueden adelantarse negociaciones sensatas bajo la amenaza de una moratoria”, que sería la primera en la historia de EE. UU., añadió.

Luego, hablando a periodistas en la Casa Blanca, dijo que “un grupo de un partido en una cámara del Congreso, no puede paralizar a todo el gobierno solo para volver a pelear el resultado de una elección”, aludiendo a la reforma de la Salud, que fue punto central de su campaña con la que logró la reelección el año pasado.

Con la decisión del Senado, las negociaciones vuelven al punto de partida, a pocas horas del comienzo del ejercicio fiscal de 2014 y de que venza el plazo legal para que el país se dote de una nueva ley de presupuesto.

El reloj avanza, y para una mayoría de los estadounidenses (46%) un eventual cierre parcial de oficinas públicas sería responsabilidad de los republicanos, mientras que un 36% culpa al gobierno, según un sondeo de CNN/ORC International publicado este lunes, con un margen de error de 3,5 puntos porcentuales.

Mientras tanto, Wall Street cerró en baja este lunes -al igual que las principales bolsas mundiales-, afectada por la posibilidad de que los congresistas no logren un acuerdo a tiempo.

La propuesta republicana “es una extorsión, no un compromiso”, declaró el senador demócrata Charles Schumer este lunes a la cadena MSNBC. “No somos nosotros quienes queremos cerrar”, se justificaba por su parte la representante republicana Marsha Blackburn en CNBC.

Sin la adjudicación de nuevos fondos, algunas agencias del gobierno federal tendrán que licenciar sin goce de sueldo a más de 800.000 empleados de servicios considerados no esenciales, algo que el presidente Barack Obama calificó de “automutilación” en su mensaje radial semanal del sábado.

Por el momento, el Estado federal ha funcionado gracias a “medidas extraordinarias” adoptadas por el Departamento del Tesoro, pero el titular de esa cartera, Jacob Lew, ha dicho y reiterado que a mediados de octubre, los fondos se acabarán.

Fuente: AFP.-