El centro de convenciones sigue “congelado”

Aún falta un estudio de impacto urbano para avanzar con el proyecto que más polémica generó en Bariloche



Dos mochileros caminan donde Bariloche tiene proyectado erigir su centro de convenciones.
SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- La posibilidad de descongelar un proyecto clave para la ciudad como el del centro de congresos y convenciones está trabada desde hace varios meses porque falta realizar un estudio técnico que evalúe el “impacto urbano” del complejo.

El nuevo ímpetu que cobró la actividad turística tras la devaluación renovó el interés en construir cuanto antes el CCC, que todos los operadores y empresarios del sector consideran decisivo para aprovechar mejor las bajas temporadas.

Hace no menos de cuatro años que el proyecto acumula en carpetas, planos y maquetas. Pero ahora está paralizado porque falta un estudio que realizaría la Universidad del Comahue y que está presupuestado en 75.000 pesos.

Hasta ahora fueron vanos los intentos por conseguir algún aporte oficial por esa suma, que es muy inferior a lo ya invertido por el CFI y por la propia Legislatura de la provincia, que aportaron tiempo atrás 100 mil pesos para un estudio de “prefactibilidad” y para crear por ley el Ente de Promoción del Centro de Convenciones (Emprocentro), asignándole un presupuesto de funcionamiento.

El secretario de Turismo, Hugo Cejas, consideró que la iniciativa “estuvo bien encaminada hasta la crisis del año pasado” y reconoció que “si no se hizo entre el 2000 y el 2001 fue por las disputas sobre el lugar”.

Las cámaras empresarias, que tienen representación mayoritaria en el Emprocentro, vienen reclamando que el CCC sea emplazado sobre la avenida costanera, junto al Puerto San Carlos. Pero encuentran fuerte resistencia entre un grupo de arquitectos, “vecinos autoconvocados” y la comisión de Patrimonio Histórico, a quienes les preocupa la estrechez del espacio y la forma en que la construcción afectará el conjunto del Centro Cívico.

Cejas consideró que con el informe técnico que falta quedará eliminada “de cuajo” esa discusión y que en adelante podrá haber gente a favor o en contra de construir junto al puerto, “pero allí será una cuestión de gustos”.

El estudio de impacto urbano apunta especialmente a evaluar cómo incidirá el centro de congresos en el tránsito céntrico y en las visuales características del lugar. La obligación de realizarlo fue impuesta por la Unidad Coordinadora del Consejo de Planificación del municipio, que una vez recibido ese informe y el plano definitivo, debe enviar al Deliberante el respectivo proyecto de ordenanza y convocar a una audiencia pública.

Días atrás el vicegobernador Bautista Mendioroz se reunió con el Emprocentro. Se mostró confiado en que aparecerá el financiamiento para el estudio y “en el primer semestre” podría quedar aprobado el proyecto, para salir luego “a buscar los inversores”.

Para Luis Brogger -quien representa a la Cámara de Comercio en el Emprocentro- es esencial para la evolución del proceso que haya “decisiones políticas”.

El empresario consideró que no es mal momento para buscar inversores, “porque el valor de la construcción ha descendido” y la posibilidad de desarrollar un negocio turístico que hoy en Bariloche está subexplotado “tiene un atractivo importante”.


Comentarios


El centro de convenciones sigue "congelado"