El circuito, más «envenenado» que nunca

Haas habría caído en una trampa, en la semifinal de la Davis.

Por Redacción

El tenis mundial vive en estado de «shock» durante las últimas jornadas. A las revelaciones de doping, las apuestas ilegales, las acusaciones a jugadores y los intentos de soborno se sumó ayer un nuevo ingrediente: las sospechas de envenenamiento de Tommy Haas durante la semifinal de Copa Davis disputada en septiembre, en Moscú.

El alemán Alexander Waske, integrante del equipo que perdió 3-2 ante Rusia, tiró la bomba. «No miento», dijo ante la repercusión de su denuncia hecha en las páginas del diario «Bild».

Las sospechas van a ser objeto de investigación por parte de la Federación Internacional de Tenis (ITF). «Nos tomamos esto muy seriamente. Si fuera cierto, sería terrible. Y si no, también», dijo Madrid Barbara Travers, responsable de comunicación de la ITF.

Waske, experto en dobles, aseguró a «Bild»: «Hablé con un ruso en Moscú sobre aquel duelo de la Davis. Y me dijo, como al pasar, que qué amargo debía haber sido (para los alemanes) que envenenaran a Haas. Le expliqué que había sufrido una descompensación estomacal y fue ahí que me dijo, que no, que lo habían envenenado». Haas no pudo jugar su segundo partido individual contra Rusia por un malestar.

Al ser consultado por el diario, Haas dijo que cuando Waske le contó quedó en «estado de shock». «Pero sí recuerdo lo mal que me sentí, me la puedo imaginar (la teoría de la intoxicación)».

Waske le dio más asidero a su versión al narrar que le preguntó a su desconocido interlocutor en Moscú que cómo era posible intoxicar a alguien.

«El hombre me explicó que había mil maneras y que él podía hablar de eso porque trabaja con unos 170 clubes en Rusia y países limítrofes».

Aseguró al diario alemán «Express» que la persona con la que habló se trata de un mánager que asesora a numerosos deportistas rusos.

Buscando una explicación sobre las posibles vías de intoxicación, Haas, que está en Río de Janeiro por compromisos comerciales, afirma que es el único del equipo que después de las comidas pide «un postre'».

«Como no hubo otro afectado, lo tienen que haber hecho en ese momento, si es que todo esto llega a ser cierto», explicó a «Bild».

Haas pasó aquella noche del sábado «más en el baño que en la cama» y tuvo que ser atendido por los médicos en tres ocasiones. Erich Rembeck, que trató el malestar, no descarta la intoxicación: «Lo único que revisamos entonces fueron los síntomas del virus gastrointestinal y no hicimos más porque en aquel momento no había, como ahora, sospecha alguna de otro tipo».

«La investigación comienza ahora mismo», aseguró Travers.

A la ITF le llama la atención que el presunto envenenamiento se conozca ahora. «Es 7 de noviembre, ¡pasaron seis semanas desde aquella semifinal! Hasta ahora ni los jugadores, ni Haas en particular, ni la Federación Alemana (DTB) se quejaron».

La investigación está obligada a ser muy veloz, porque la disputa de la final de la Davis entre Estados Unidos y Rusia está prevista para el 30 de noviembre.

La revelación no dejó indiferente a nadie. «Estoy sorprendido, no sabía ni suponía anda de esto. No puedo hacer una valoración», dijo el capitán del equipo alemán, Patrik Kühnen. «En Moscú todo fue como siempre. Teníamos nuestro departamento médico, que se encargó de la comida. Pero lo que llegó al plato lo confiamos a la cocina y al hotel».

La resolución pinta compleja, pero piensan llegar hasta las últimas consecuencias. (DPA/AR)


Comentarios

Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.


Gracias y disculpas por las molestias.



Comentar
Exit mobile version