“El cristinismo se retira, pero combatiendo”

Convencido de que el kirchnerismo se encuentra bajo repliegue, sostiene sin embargo que seguirá presentando batalla y en consecuencia no está ya derrotado.

Redacción

Por Redacción

ENTREVISTA:LUIS ALBERTO ROMERO,

-Tiene 70 años. Fue formado en una cuna familiar de mucha trascendencia intelectual que ha dejado huella profunda en el pensamiento argentino: un tío filósofo, un padre historiador. Y usted, que es una referencia de significación en la investigación de nuestro pasado. ¿Cómo define el mundo de las ideas en que se formó?

-Vengo de un mundo intelectual de lo que hoy se llama el liberalismo progresista de mediados de siglo. Una idea de progreso, de justicia en el marco de libertades, derechos…

-¿Un dictado del ideario eurocéntrico?

-No sé si la palabra exacta es eurocéntrico. Sí creo que es entender que uno se formó en una Argentina que era parte del mundo que se conoció como Europa y luego se llamó Occidenctal… Todo un andamiaje cultural que incluso con sus revoltijos de ideas y luchas ha sido muy nuestro en Hispanoamérica, América de Norte, que se fueron occidentalizando. Un proceso de siglos que, huelga decir, es muy tangible más allá de cualquier otra consideración…

-¿Qué percibe hoy ante el vertiginoso jaqueo del tiempo, de esquemas de pensamiento, ideas, que se desvanecen a velocidad de rayo, en relación con esa Europa tan nuestra?

-Siento que ante un mundo de cuyos sinónimos de hoy es la integración, Europa pierde su gravitación como referencia. Pero está su historia, lo que irradió. Porque lo que nació en Europa en el plano de las ideas, siempre en el marco de sus luchas, reitero, ya forma parte sustancial, fundacional, en gran parte del mundo. El ideario de la libertad, por ejemplo…

-Vale que Europa se retira dejando abolengo…

-Vale, sí, sí, vale…

-¿Cómo se siente en el zarandeo que genera la mudanza a que está sometido, por caso, la influencia de Occidente?

-Si la pregunta computa, se formula desde lo que hace un momento definí como mi formación…

-Se formula desde ahí. Es su único sentido.

-Bueno, entonces confieso que me siento librando combates de retaguardia bajo repliegue…

-Ese combate suele ser muy épico en sus alcances, lo dice la historia ¿Qué alcance tiene su respuesta?

-Siento que el mundo, de ideas y otros planos concretamente, que uno sustenta, está en retroceso. Y que quienes nos sentimos por formación y protagonismo pertenecientes a ese mundo, estamos como el ejército alemán tras el desembarco de Normandía: Replegándose…

– Bueno, dice también la historia de la mano de Antony Beevor o Richard Overy que a medida que los alemanes retrocedían hacia las fronteras de su propio país, mejor combatían…

-Exactamente. Fue así. Pero este ejemplo me viene muy bien para reflexionar sobre algo de lo que no venimos hablando: la manera en que el cristinismo se está retirando del poder. Se retira, sí. No hay duda. Pero lo hace dando combates verdaderamente formidables que, eventualmente, pueden generar la idea de que no parece que se estuvieran retirando.

-Nos metimos en política…

– Que siempre está, ¿no?

-Está. ¿Cómo reflexiona desde ahí el 2015 y su urnas?

-Más allá de la coyuntura y los debates sobre esto o aquello, lo reflexiono desde dos convencimientos o aproximaciones a ellos. Una cuestión hace a la sociedad. Me parece que hay un buen sector que se formó una idea de cómo querrían o quieren que sea el próximo gobierno. Quizá un pensamiento general, pero es precisa en cuanto a algunos puntos. Papel del Estado, la pobreza como un problema que es de todos en cuanto luchar contra ella y sus alcances, la necesidad de una Justicia independiente, etc. Me parece que todo esto hace carne en amplios sectores de la vida nacional. La otra cuestión hace al mundo de la dirigencia política opositora que está en otra cosa, funciona en otra sintonía. Está en competencias menores, encerrada en un “no me junto con éste por esto”… “Yo, yo y yo” y cosas por ese estilo… Una y otra cuestión expresan, entonces, dos mundos muy distintos ante las elecciones. Pero mundos que tienen la posibilidad de establecer en común parámetros de políticas nacionales a implementar en el caso -reitero- de que derroten al candidato kirchnerista.

-¿Por qué me ratifica “en el caso”?

-Porque lograr esa derrota es todavía una apuesta fuerte.

-¿A quién tendrán que derrotar?

– A Daniel Scioli. Y eso yo no lo doy por seguro ni mucho menos.

-¿De dónde se nutre esta opinión?

-Uno mira la encuestas, pero también palpa, escucha a la gente. Por supuesto que Scioli necesitará el apoyo de Cristina, máxime teniendo en cuenta la popularidad o imagen positiva que ella mantiene, a lo que deben sumársele aquellos que quieren un cambio de formas, estilos de gobernar pero dentro de mucho de lo que entienden como positivo de lo hecho por el kirchnerismo. Y Scioli tiene cierto talento para ser beneficiado desde ese espacio…

-¿Talento como sinónimo de salir siempre bien parado a pesar del consejo de Adenauer que decía que en política no se puede estar parado entre dos sillas?

-Exactamente. La gente puede proyectar sobre él lo que quiera, pero él siempre sale bien parado…

Carlos Torrengo carlostorrengo@hotmail.com.


ENTREVISTA:LUIS ALBERTO ROMERO,

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora