“El deseo perdido por la inseguridad”

Por Redacción

Al intendente Abel Baratti Nací, al igual que mis padres, en esta ciudad. Mi infancia y mi adolescencia transcurrieron aquí, donde también fui madre, y por motivos laborales en 1999 me radiqué en Capital Federal. Dejé Cipolletti cuando mi hijo más grande tenía cuatro años; hoy tiene 18. Volví cada año en vacaciones de invierno y verano a visitar a mi gente, mis raíces, con la esperanza de regresar algún día no muy lejano a radicarme en este lugar que es parte de mi identidad. Vivir en Capital Federal traía aparejadas muchas cosas y la más temida era, sin duda, la inseguridad. La frase que siempre se escuchaba en reuniones de amigos radicados acá era “en Cipolletti se vive mejor, más tranquilos; en Cipolletti esto no pasa, allá los robos son menores pero uno no siente que puede ser víctima fatal de la inseguridad…”. Con el paso del tiempo y en mis visitas año a año me di cuenta de que Cipolletti se había convertido en una sucursal de Capital Federal en cuanto a la inseguridad. Ya no reina la tranquilidad y uno sí puede ser víctima fatal, ya no es el lugar ideal para criar a nuestros hijos porque tiene todos los vicios de una gran ciudad con la diferencia de que no lo es. En los últimos dos años mi hermana y mi madre, que viven en el barrio Manzanar, fueron víctimas en reiteradas oportunidades de asaltos violentos, mientras dormían. Mis sobrinas preadolescentes no pueden ir al colegio caminando a pesar de que éste se encuentra a pocas cuadras de su casa, tampoco disfrutar de la plaza del barrio con amigas. Cipolletti ya no es más para mí ni para tantos el destino deseado, soñado; la ciudad donde uno proyecta pensando en calidad de vida. Las vacaciones tienen, a diferencia de antes, un único propósito: ver a familiares. Antes uno en Cipolletti se sentía seguro, en paz, cuidado, valorado, escuchado. Esto ya no pasa. A quienes vivimos con miedo no nos alcanza el discurso político, el “estamos trabajando”. Cipolletti se tiñó de sangre, impunidad, injusticia, inseguridad, droga, violencia. Deseo más que nada volver a sentir que esta ciudad es donde uno disfruta estar. Uno de los carteles al entrar dice: “Cipolletti, ciudad para vivir”… con miedo. Patricia Menichelli DNI 24.925.098 Cipolletti

Patricia Menichelli DNI 24.925.098 Cipolletti