El diálogo para salir de la conmoción que dejó el femicidio de Cielo

Adolescentes de Plottier buscan alternativas para superar el dolor que dejó el hecho. Sentadas en las escuelas y pancartas son parte de la catarsis. El hospital asiste con un gabinete.



Al igual que en toda la ciudad el personal del hospital colocó una foto de la joven víctima de femicidio en la puerta del establecimiento. Foto: Juan Thomes

Al igual que en toda la ciudad el personal del hospital colocó una foto de la joven víctima de femicidio en la puerta del establecimiento. Foto: Juan Thomes

Un joven acompaña a su novia al hospital Plottier. Permanece en silencio. La médica que la atiende a ella atina a hacerle una pregunta a él. “Lo miré a los ojos, empezamos a hablar del tema y se quebró, estaba muy angustiado”, recuerda la profesional María Eugenia Mascietti.

El chico había sido compañero de Laura Cielo López en el CPEM 8, que se encuentra cerrado desde el lunes pasado. Esa tristeza que arrastra es compartida. Los estudiantes de los colegios secundarios públicos de Plottier realizaron sentadas durante toda la semana para exteriorizar el dolor y organizarse.

“Los jóvenes están muy movilizados”, repite Mascietti, referente del consultorio médico adolescente del hospital. Hizo la pregunta correcta y brindó el espacio de escucha.

El femicidio de Cielo, ocurrido hace una semana, resuena en la ciudad. Es como un goteo constante sobre una superficie metálica que aturde. Aturde porque la violencia machista puede (y debe) prevenirse. Es evitable.

El consultorio se ha convertido en un espacio de consulta permanente de los jóvenes en Plottier. Funciona los lunes, miércoles y viernes a partir de las 17, y los martes a las 13. Atiende a chicos de 10 a 24 años que pueden concurrir o no con un adulto.

Recibimos mucha demanda de las escuelas. Cuando ven situaciones en los chicos que les preocupan, nos llaman por teléfono”.

María Eugenia Mascietti es médica del consultorio adolescente.

El duelo lo estamos transitando como podemos. Nuestra intención es que sepan que hay adultos de referencia”.

Paula Giraudo es trabajadora social del hospital Plottier.

“Veíamos que los adolescentes circulaban por la guardia y no venían a consultar, a hacerse chequeos generales. Así que en 2015 hicimos una prueba piloto con la doctora Tonini (Adriana, que está jubilada pero sigue atendiendo) y pusimos un horario vespertino donde no circulan tantos adultos, ni niños. Donde ellos tienen un espacio más íntimo porque les daba vergüenza si estaba la vecina o el vecino. Por ahí decían: “que van a pensar que vengo a buscar la pastilla anticonceptiva”. Después de las 17 la mayoría ya terminó su horario escolar, entonces no tenían excusas para faltar a la escuela. Así empezamos a trabajar y tenemos 4 consultorios semanales actualmente”, explica Mascietti.

El grueso de la demanda que reciben proviene de derivaciones de las escuelas. La médica indica que el área de gestión de pacientes está sensibilizado con el tema, y brinda turnos en cualquier momento del día.

“La mayoría de los chicos vienen por el boca a boca, ya saben que está el consultorio para adolescentes. Consultan sobre planificación familiar, vienen muchas veces traídos por los papas para un control de salud, se le da el espacio al papá y al chico para que venga, y después quedamos solas con el chico un ratito para que tenga su espacio para hablar. Se les explica a los papas y a los adolescentes sobre la confidencialidad de la consulta. Hay muchas consultas ocultas: vienen por un dolor de garganta y termina haciendo una hora de consulta por situaciones de violencia familiar, violencia en el noviazgo”, precisa la profesional.

Como se trata de un consultorio médico las derivaciones se hacen al área psicosocial.

Paula Giraudo, trabajadora social del equipo, suma: “Terminamos hablando de todo de sus hábitos, del uso de pantallas, de trastornos alimentarios. Es mucho más sencillo, en términos de abordajes y dispositivos, trabajar con los chicos escolarizados porque enseguida hay un adulto que le avisas: asesor, preceptor, directivo y los padres”.

Los adolescentes no escolarizados llegan a través de la guardia y son direccionados al consultorio, pero es una población difícil de alcanzar y que se encuentra en riesgo. Si se observan los últimos indicadores socioeconómicos publicados por INDEC se advierte que la tasa de desocupación en varones menores de 29 años, en el conglomerado Neuquén-Plottier, es de del 13% y supera los 5,4% de promedio de la provincia. En mujeres es de 3,7%.

En números

10 a 24
años es la edad de los chicos y chicas que se atienden en el consultorio adolescente del hospital Plottier.
23,67%
de la población de la ciudad se ubica en esta franja etaria. Suman 10.182 habitantes.

43.015
personas viven actualmente en Plottier, según la estimación de población que realiza la dirección de Estadística y Censos de Neuquén.

La expectativa de las profesionales es poder convertirse en un servicio o unidad especializada dentro del hospital con un plantel más grande. “Nuestro sueño sería poder tener nuestro espacio de salud en las escuelas, que sea un espacio amigable de salud, que lo tengan como recurso ellos, no sólo en situaciones de emergencia”, afirma Mascietti.

Cielo cursaba en horario vespertino. Para Giraudo aún no está garantizada la posibilidad de que las jóvenes se retiren seguras de los colegios. Plantea: “En Plottier está grave la situación. Las chicas siguen saliendo a las 12 de la noche de la escuela solitas, caminando”.


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