El fiscal pidió 15 años de prisión para el acusado de abusos
En Cipolletti, la querella reclamó que lo condenen a 20 años, mientras que el propio defensor se pronunció por tres años. La sentencia se conocerá el 30.
El fiscal Marcelo Gómez pidió 15 años de prisión para un hombre acusado de haber abusado sexualmente de la hija de un amigo durante varios años y de corrupción de menores. La querella, en tanto solicitó 20 años de prisión y el defensor oficial del imputado pidió tres años de prisión en suspenso. El jueves 30 de junio se conocerá la decisión.
La joven, ahora de 23 años denunció en 2011 su calvario que comenzó a los 7 años y concluyó en su mayoría de edad.
El defensor público, Juan Pablo Piombo, utilizó todos sus recursos jurídicos para intentar desacreditar los alegatos de la querella y la fiscalía. Así, alegó que los tres hechos que se le imputan a su defendido carecen de pruebas, y donde las hay, solicitó al tribunal cambiar la figura. Piombo evitó hablar de corrupción, una de las acusaciones, y refirió que se trató de abuso sexual simple; en las otras acusaciones por abuso sexual con acceso carnal dijo que se trató de estupro.
La elevación a juicio se hizo por tres hechos puntuales.
Sobre el primer hecho, que data de 2002 y que habría durado por tres años, la parte acusatoria señaló que el procesado abusó en repetidas ocasiones. Según el relato de la víctima, desde los 12 años los abusos fueron carnales, por lo cual la figura del delito se agrava. Sobre este punto, Piombo indicó que no se “trató de un abuso” sino de “estupro”, es decir una relación sexual consentida pero delictiva por involucrar a una menor de 16 años. El defensor dijo que “la chica dejó de ir a la casa de él”, para justificar que iba por su propia voluntad y consintiendo la relación.
Corrupción de menores
En el año 2005, la víctima y el hermano se quedaron al cuidado del imputado y el hombre los obligó a desnudarse, tocarse y tocarlo a él mientras miraba una película pornográfica. Por este hecho, se lo acusa de corrupción de menores.
El abogado querellante Iván Chelía alegó que esta figura se agrava por aprovechar la situación de convivencia, Chelía señaló que “se trató de un acto incestuoso para los hermanos” y de “una práctica depravada que puede ocasionar un desvió en el crecimiento sexual normal” y enfatizó en la edad de los menores, la chica tenía 9 y él niño 12.
Piombo aseguró que de “ninguna” manera se estaba en presencia de una “corrupción” ya que no está acreditada la “materialidad delictiva”. “En este caso voy a pedir la absolución porque mi defendido desmiente los hechos, pero en caso que el tribunal lo considere, voy a pedir que se lo juzgue por abuso sexual simple”.
Finalmente, sobre el último hecho, que data del 21 de julio del 2011, del cual la víctima sostiene que él la obligo, amenazada con un arma de fuego, a ir a su casa, donde la habría forzado sexualmente, la defensa sostuvo que “no hay ninguna prueba”, y pidió la absolución por “el beneficio de la duda”.
Calvario de una mujer
Juan Pablo Piombo, defensor público, sobre el caso de abuso que se juzga en Cipolletti
En este caso voy a pedir la absolución porque mi defendido desmiente los hechos, pero en caso de que el tribunal lo considere voy a pedir que se lo juzgue por abuso sexual simple”.
Datos
- 7
- años tenía la víctima cuando empezó a ser abusada por el amigo de la familia. A los 18 años formuló la denuncia.