El Fondo del Plan Castello aún tiene 5.400 millones de pesos

La reserva para obras se mantiene en dólares y en Letras. Con lo gastado, la disponibilidad ronda los 12.000 millones.



El edificio de la sede central de Ipross es una de las obras del Plan Castello. Foto: Marcelo Ochoa

El edificio de la sede central de Ipross es una de las obras del Plan Castello. Foto: Marcelo Ochoa

El Plan Castello mantiene actualmente una disponibilidad de unos 5.400 millones de pesos, entre sus depósitos en dólares y Letras. Hasta junio, la provincia desembolsó algo más de 6.306 millones en constructoras. Así, la inversión proyectada en infraestructura estará cerca de los 12.000 millones de pesos.

La reserva permanece en un Fondo Fiduciario para la administración de los recursos obtenidos por la emisión del Bono 2025, de 300 millones de dólares. El resguardo siempre fue planteado por el gobierno provincial pero en la última semana aparecieron alertas cuando la UOCRA denunció despidos por falta de pagos del Estado, lo cual, después, fue desmentido por la empresa. Esa falsa alarma impuso un repaso de la disponibilidad del plan Castello.

Ideado por el ex gobernador Alberto Weretilneck, el bono se emitió en el 2017 y quedó un aval remanente de 280 millones de dólares, según la ley original.

En el banco Patagonia, el 7 de diciembre de ese año, se produce la original transferencia fiduciaria por algo más de 298,9 millones de dólares. Ese cierre anual reflejó un saldo de 5.132,5 millones de pesos.

En principio, pocos movimientos se advertían, salvo aquellos por transferencias a los municipios o los débitos de las comisiones.

También se registraron distintas operaciones financieras. Estas inversiones se repitieron entre la posesión de los dólares o en la colocación de títulos públicos, algunos en la moneda estadounidense -como Letes- y otros en pesos.

Durante el 2018, los gobiernos locales recibieron partidas por unos 576 millones que destinaron a múltiples construcciones. La mayor parte correspondió al reparto general de la provincia por el aporte no reintegrable, pero además una decena de municipios aceptaron la propuesta de un monto como crédito. En el Fiduciario ya figuran ingresos por el pago de esas cuotas semestrales aunque, según una reciente ley, las retenciones se postergaron por las complicaciones municipales.


Registro reciente


El Fondo Fiduciario reporta cada trimestre a la Legislatura. El último informe publicado -enero-marzo del 2020- cierra con un saldo de 36,8 millones de dólares y 115,7 millones de pesos, concluyendo con un saldo -cotizando los dólares a 64,4 pesos por unidad estadounidense- de casi 2.493 millones.

La inversión consignada fueron 2.939 millones de pesos en Letras, que vencieron a fines de abril.

El segundo trimestre cerró -esencialmente- con 32,5 millones de dólares y los títulos renovados por unos 3.000 millones mientras la cuenta en pesos mantendría un saldo de pocos millones después del pago de las últimas certificaciones de junio.

Los dólares y las Letras -que vencerán octubre- proyectan una disponibilidad en el Fondo de algo más de 5.400 millones.

Las autoridades provinciales estiman que esos recursos permitirán cumplir con la finalización de las obras.

Río Negro está complicada en el cumplimiento de las obligaciones de los bonos en dólares, incluso no ha pagado la última cuota de intereses por 10,5 millones de dólares y negocia con los acreedores como seguir con esos compromisos.

Ocurrió el tan temido escenario de devaluación que se planteó en ocasión del debate del proyecto en la Legislatura. Aquellos 300 millones de dólares variaron en su ponderación con el peso. La moneda argentina cayó a un cuarto en su relación con su par estadounidense. En el inicio de diciembre del 2017, la cotización era de 18 pesos y, en la actualidad, ronda los 75 pesos.

Mas allá de las dificultades actuales y futuras, las partidas que el Castello proporcionó al Estado provincial para infraestructura es un volumen que difícilmente se replique.

Los montos siguen expuestos a su volatilidad por la devaluación. Pero, vale consignar que la actual disponibilidad del Fiduciario estaría en unos 5.400 millones mientras que por transferencias directas a las empresas -sin considerar otras, como a municipios- se abonaron 6.306 millones. Suman unos 11.706 millones de pesos.

Esta inversión equivale a casi seis presupuestos del IPPV para ejecuciones anuales de obras, partiendo que el año pasado se ejecutaron unos 2.000 millones de pesos.


La pesada obligación y la presente renegociación del pago del bono


La otra cara del bono radica en sus obligaciones. Hoy, Río Negro renegocia con sus acreedores luego que el 7 de junio no pagó los intereses -10,5 millones de dólares- y, en cambio, se acogió al “período de 30 días de cura”, previsto en el contrato.

Mañana vence este plazo y la provincia deberá cerrar un acuerdo, abonar el compromiso o caerá en incumplimiento. Si eso ocurre, en realidad, asumirá la misma instancia planteada por Nación, con sus continúas prórrogas.

La mayor presión radica en la cancelación del capital. Eso será inicialmente a partir del 2023 cuando deba pagar 100 millones de dólares y lo mismo los dos años posteriores. Esta exigencia representarían hoy unos 7.500 millones de pesos anuales y sumaría unos 22.500 millones.

Semejante encrucijada explica que los plazos centren la actual renegociación.


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