El fuego devoró unas 300.000 hectáreas en la zona

En Guardia Mitre el fuego está controlado pero no extinguido, mientras que la lucha seguía anoche en Río Colorado.



Datos extraoficiales indican que hasta el momento las llamas devoraron unas 300.000 hectáreas desde que comenzaron los diferentes focos de incendio en la zona, producto de una tormenta eléctrica que disparó unos 1.500 rayos entre el 20 y 21 de diciembre pasados.

En la zona de Viedma y camino a El Cóndor se quemaron unas 25.000, mientras que entre Conesa y Río Colorado se contabilizaron otras 25.000 hectáreas más.

Pero la zona de Guardia Mitre fue la más perjudicada por las llmas ya que más de la mitad de los campos quedaron bajo el fuego.

De las 400.000 hectáreas que pertenecen a Guardia Mitre se quemaron 250.000, aseguró el presidente de la Sociedad Rural de Guardia Mitre, Juan Leyro Díaz. Detalló que son 50 los predios y que desde la madrugada del miércoles se trabaja con los bomberos voluntarios locales con refuerzos de otras jurisdicciones, maquinarias viales de la provincia y de los privados.

Agregó que hasta el momento ninguna vivienda ha sido afectada. “En los campos hay patios quemados pero no casas ni galpones”, agregó al aclarar que también murieron animales aunque la cantidad aún no ha sido cuantificada.

Leyro Díaz resaltó además que desde mañana se comenzarán a recibir declaraciones juradas de los productores damnificados para que cuantifiquen las pérdidas y valoró la importancia de presentar esos formularios a los efectos de cualquier trámite posterior, incluido el pedido de asistencia.

A media mañana del lunes regresaron a Patagones las dotaciones de Bomberos Voluntarios que habían partido en la tarde del 24 desde esa misma ciudad cabecera, San Blas y Villalonga para colaborar en el combate de incendio que amenazaba con llegar a campos bonaerenses. “Está controlado pero no extinguido”, señalaron los bomberos al regresar sin poder disimular el agotamiento del duro y riesgoso trabajo. Entre ellos participaron dos mujeres del cuartel de San Blas.

Por su parte el director de Defensa Civil de Río Negro, Adrián Iribarren, permaneció el fin de semana y ayer en Guardia Mitre para coordinar las tareas en el lugar junto a bomberos que desde la semana pasada trabajan así como personal del organismo a su cargo y de Vialidad provincial que también se mantienen desde el inicio de este foco, teniendo en cuenta que se combate sólo con palas, maquinarias y a contrafuego. Todo a fuerza de hombre.

Como si todo fuera poco, Iribarren confirmó que con la tormenta del lunes cayó otro rayo, generando un nuevo foco en Río Colorado. Además de éste y los de Guardia Mitre permanecen activos otros incendios al oeste de Conesa.

Todo depende de la dirección del viento que durante el fin de semana se mantuvo a favor de las llamas. “Recién empieza el verano y hay que prepararse. Estamos a tiempo de repasar las picadas en el caso de quienes no lo hicieron”, sostuvo al señalar que hay mucho pasto seco que dificulta el acceso, así como el combate del fuego y favorece su extensión.

Unos 1.500 rayos cayeron entre el 20 y el 21 de diciembre.

Detalló también que el informe satelital de la Nasa que fue comunicado a la provincia por el Servicio de Meteorología Argentino indicó que en la franja entre Viedma, subiendo por el río Negro hacia el Colorado y hasta Catriel, en la medianoche y las dos de la madrugada del 21 fueron registrados 1.500 rayos que provocaron 13 focos de incendios en Río Negro: Chimpay, Choele Choel, Conesa, Río Colorado y Viedma.


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