El gobierno piensa en reactivarlo pero el matadero está casi en ruinas
El ministro de Producción, José Brillo, anunció que se podría reactivar para la faena de cerdos. Sin embargo las instalaciones están en pésimas condiciones.
En ruinas: así está el matadero de Senillosa
“El matadero de Copromaneu, fue como el Titanic, el más lujoso de todos, pero se hundió”, dice Raúl Bettiga, exintendente de Senillosa que, como otros funcionarios y vecinos, lo vieron caer. Hoy, solo queda la osamenta de ese gigante que el Copade fomentó en 1987 con la misión de convertirlo en el polo cárnico de abastecimiento de la región.
Desde que asumió, el ministro de Producción y Turismo, José Brillo, dijo que reactivaría el matadero, en principio, para faena de cerdos. Aseguró que sólo se necesitaría una inversión menor de cuatro millones de pesos para ponerlo en condiciones.
Lo cierto es que de aquella mole ejemplar queda menos de lo que imaginan. No hay guardias que lo vigilen, por lo que los robos son constantes. Los alambrados están cortados y adentro ya no quedan maquinarias. Los corrales están oxidados y las mangas llenas de yuyos secos. Los vidrios rotos en las oficinas muestran por dónde ingresaron los vándalos que tiraron de los cables de la pared hasta arrancarlos. En la gran sala de faena ya no queda nada y las cámaras de frío fueron copadas por palomas que dejaron sus desechos por doquier.
En su momento fue una planta modelo con habilitación de Senasa para tránsito federal. Tenía cámaras de frío para 50 medias reses y una capacidad de faena de 40 mil animales anuales.
El matadero Copromaneu se fundó de la mano de 10 asociados, productores ganaderos y matarifes de la provincia. Recibió su primer golpe en 1992, cuando se detectó un brote de fiebre aftosa en Bariloche. El Senasa aisló la provincia y no pudieron entrar vacas vivas a la Patagonia.
La crisis siguió en 2008 cuando su dueño, Víctor González, lo vendió a un grupo empresario formado por la familia Cabezas, Gerardo Salvadó, Luis Villafranca, Edgardo Phielipp y Diego García, empresarios de otros rubros con poco conocimiento en la actividad. En el camino recibió créditos del Iadep, pero el deterioro creció y en 2011 se decretó la quiebra con 40 trabajadores en la calle.
Hoy, los vecinos de Senillosa vuelven a escuchar de una posible reapertura y se preguntan “¿Es posible o un sueño?”. Mario vive en una chacra cerca y dice que “triste y lamentablemente, a diario van ladrones que se llevan lo que queda, aunque no debe quedar nada”. A su vez, cuenta que dan aviso a la policía, pero no se hace nada.
Entre otros detalles, la planta contaba con un moderno sistema de tratamiento de los residuos que generaba. Separaba los desechos verdes de los rojos.
Datos
- Entre otros detalles, la planta contaba con un moderno sistema de tratamiento de los residuos que generaba. Separaba los desechos verdes de los rojos.
Comentarios
Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.
Gracias y disculpas por las molestias.
Comentar