El lado humano de la sanación

Zapala

Un incidente médico personal me ha permitido vivencias que escuchamos o leemos, pero que se ven muy distintas experimentadas en carne propia.


El primer tramo se desarrolló en el Hospital Zapala, adonde la salud pública provincial me trasladó en ambulancia, momento al partir del cual recibí todos y los mejores servicios y atenciones, de mucamas, camilleros, enfermeras, médicos y todos los servicios de laboratorio, hematológicos, etc.


Más allá del éxito del abordaje terapéutico, que certifica el nivel profesional de los servicios y las personas que los practican, y el lugar imprescindible de la salud pública y del Estado, hay que señalar que sin el aspecto humano la sanación estaría sumamente limitada.


La evolución de la enfermedad exigió derivación, efectuada en el momento y condiciones más oportunas y eficaces, al CMIC Salud de la ciudad de Neuquén, mostrando una vez más que nadie se salva solo y menos en pandemia. Esta articulación tan necesaria entre lo público y lo privado se logra mediante el ISSN en nuestra provincia. También la institución privada me brindó servicios de alta calidad profesional y humana. Finalmente, me queda adherir al más que justificado reclamo salarial del sector salud, que además del afecto que despierta su labor y su profesionalidad, debe alcanzar niveles dignos como todo trabajador. Pero hoy es el momento de la salud y no hay excusas presupuestarias para demorarlo.


Julián Álvarez
DNI 7.574.027


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