El malestar de los brasileños se refleja en peores indicadores
Cae con fuerza la confianza de los consumidores.
AP
El descontento y la desconfianza que los brasileños expresaron en las calles está pasando a los indicadores económicos, que revelan un creciente malestar tanto de consumidores como de empresarios. Las principales preocupaciones apuntan a lo que pueda pasarle al real y al nivel de precios. La inflación no baja cabeza y se ubica en 6,27%, muy cerca de 6,50%, techo del corredor fijado por la autoridad monetaria como límite antes de tomar medidas drásticas como el aumento de la tasa de interés o el control a los créditos de consumo. La moneda sigue perdiendo terreno frente al dólar estadounidense, a pesar de los esfuerzos del Banco Central de Brasil (BCB) que trata de atajar la salida de la divisa atraída por la expectativa mundial del cambio en la política monetaria expansiva de la Reserva Federal de los Estados Unidos. El dólar alcanzó tasas que no se veían desde marzo del 2009, en plena crisis financiera mundial. El lunes la divisa cerró en 2,41 reales por dólar estadounidense, a pesar de la intervención del Banco Central. Ayer se recuperó 0,91% a 2,394 al cierre, pero aún continúa en su valor mas bajo desde marzo del 2009. La devaluación nominal anual supera el 18%, mientras que en lo corrido del año el retroceso del real frente a la divisa estadounidense es del 18,14%. Tan solo en lo que va de agosto el real se ha depreciado 6,17%, con base en datos del BCB. Aunque la actuación del BCB, vendiendo en el mercado de futuros más de 3.000 millones de dólares durante las últimas semanas, ha servido para atenuar un poco el aumento en la tasa de cambio. El asunto es que durante el último año la confianza del consumidor viene en picada. En julio bajó hasta 108,3 puntos, “el menor nivel desde mayo de 2009’’, cuando alcanzó 103,6 puntos, según la entidad. La caída mensual de julio fue del 4,1%. Y como si fuera poco, la Confederación Nacional de Bienes, Servicios y Turismo (CNC) reveló ayer que la Intención de Consumo de las Familias (ICF) cayó en agosto 9% frente agosto del 2012. El índice, que cayó 1,3% frente a julio, es históricamente “el menor desde que se inició la serie en enero del 2010’’, dijo la CNC en su informe divulgado por la asesoría de comunicaciones de la entidad. El menor optimismo en cuanto al nivel del empleo y del ingreso de las familias, así como su nivel de endeudamiento y lo que pueda pasar con el costo de los créditos son los factores que inciden en el desdén del consumidor por adquirir bienes. (AP)
aas asx