El país indignado con la insensatez policial que dejó una masacre
El final del asalto al banco Nación de Villa Ramallo llegó con una lluvia de balas que dejó un saldo de dos rehenes y un delincuente muerto. La decisión de abrir fuego cuando los delincuentes escapaban con sus rehenes fue cuestionada desde todos los sectores. Los jefes policiales que participaron del procedimiento fueron pasados a disponibilidad. El único ladrón ileso, fue hallado sin vida en una celda.
VILLA RAMALLO, Buenos Aires (DyN) – El copamiento del Banco Nación de Villa Ramallo terminó ayer en una tragedia, cuando dos de los rehenes que fueron usados de escudos humanos por tres asaltantes cayeron muertos bajo una lluvia de balas de grupos de elite de la policía, que dispararon a quemarropa sin tener en cuenta la presencia de inocentes.
El gerente de la sucursal bancaria, Carlos Chávez, de 59 años; y el contador Carlos Santillán, 53, murieron cuando los delincuentes intentaban escapar con ellos en un auto, a las 4.12, mientras que la esposa del primero, Flora Lacave, resultó seriamente herida.
En esa oportunidad también murió uno de los asaltantes, Miguel Benedetti, mientras que otro de los delincuentes, Carlos Martínez (20), fue herido e internado en el hospital «San Felipe» de San Nicolás, que durante la jornada recibió una amenaza de bomba.
La tragedia se completó con la muerte del tercer delincuente, Martín Saldaña (22), en la comisaría de Ramallo y en oscuras circunstancias, lo que generó las más diversas versiones. Saldaña apareció ahorcado con una funda de un colchón.
El juez federal Carlos Villafuerte Ruzo y la policía bonaerense informaron que se trató de un suicidio, aunque la madre de Saldaña dijo que a su hijo «lo mataron» y un grupo de diputados nacionales puso en duda la versión de la fuerza de seguridad y del magistrado. El que renunció fue el secretario de Investigaciones Judiciales de la Bonaerense, Oscar Bruno Corbo..
El drama del copamiento al Nación, que duró unas 20 horas, golpeó duramente al gobernador bonaerense y candidato presidencial, Eduardo Duhalde, en un punto sensible de su campaña: la seguridad en el principal distrito del país. Además, Duhalde debió suspender su campaña electoral y el acto programado para mañana en la cancha de Boca con trabajadores .
Las responsabilidades por lo ocurrido no habían sido hasta anoche determinadas por el juez, ni por Duhalde, ni por su ministro de Seguridad, Osvaldo Lorenzo, de quien depende la policía bonaerense, cuyos integrantes no pudieron ni supieron terminar con éxito las negociaciones con los secuestradores.
Lorenzo presentó anoche su renuncia, pero Duahalde no respondió; mientras que desde la Alianza se pidió tambien la renuncia del ministro de Gobierno, José María Díaz Bancalari. El gobernador pasó a disponibilidad a los jefes de la Bonaerense que actuaron en Villa Ramallo.
Tampoco se aclaró si los secuestradores tuvieron apoyo logístico fuera del banco, que fue tomado el jueves a las 8.10, y qué buscaban en el lugar. Se llegó a hablar desde documentos sobre la muerte del hijo del presidente Carlos Menem hasta dinero de campaña electoral. Duhalde dijo que todavía no podía avanzar en conclusiones porque tenía que hablar con el juez, y advirtió que en estas situaciones «no hay obediencia debida».
Villafuerte Ruzo afirmó que «nadie dio orden de disparar» contra el auto en el que los tres delincuentes trataron de escapar junto a tres rehenes y se justificó al señalar que «se intentó en todo momento preservar la vida de los rehenes y logramos recuperar a cuatro de ellos».
La tragedia generó indignación en Villa Ramallo, que de inmediato decretó un paro en señal de duelo y protesta, en tanto se dispuso asueto y se suspendieron las clases, se cerraron los negocios y todos los bancos.
Ayer a las 4.12, los ladrones trataron de escapar en un Volkswagen Polo de Chávez, utilizando a los tres rehenes como escudos humanos. Los Policías, sorprendidos por la salida del vehículo y en medio de la oscuridad, ya que había sido cortada la energía eléctrica en los alrededores, descargaron una salva de balas a medida que el auto recorría 80 metros golpeando contra árboles y una camioneta de las fuerzas de seguridad.
Chávez, quien conducía el auto, y Santillán, que también viajaba en la parte delantera, murieron en forma instantánea.
La esposa de Chávez, Flora Lacave, fue herida y cayó del automóvil, pero luego de ser internada quedó rápidamente fuera de peligro.
Otros tres rehenes habían sido liberados antenoche tras tensas negociaciones. Ricardo Pascuali, Fernando Vilches y Diego Serra, habían sido liberados.
Saldaña, Martínez y Benedetti -de quien se dijo que era un ex policía- tenían frondosos prontuarios.
Los ladrones pedían las claves y las llaves para abrir el tesoro. Habían conseguido dos de tres llaves, y por lo que se sabe la tercera nunca llegó. Sin embargo, fuentes del Banco Nación dijeron que esa tercera llave y el código para acceder al tesoro habían sido entregados al juez.
Luego de 20 horas y con más de 300 policías que sitiaron el lugar, dos inocentes perdieron la vida, en uno de los copamientos de bancos más extensos en la historia argentina.
«No hagan cosas raras»
BUENOS AIRES (DyN).- Carlos Chávez, el gerente del Banco Nación de Ramallo que murió acribillado por las balas de la Policía, había reclamado ayer a las fuerza de seguridad que no hicieran «ninguna cosa rara» en su intento por liberar a los rehenes y detener a los delincuentes.
En medio de su cautiverio, Chávez tuvo oportunidad de hablar por varias radios, y confirmó que los ladrones le habían colocado explosivos en el cuerpo. En uno de esos diálogos, destacó que los asaltantes se encontraban «muy armados, pero tranquilos».
«No han hecho ningún abuso, no maltrataron a nadie y aparentan ser profesionales, aunque uno no conoce nada sobre eso», alcanzó a explicar. Antes de morir, Chávez debió soportar durante veinte horas la amenaza de los explosivos colgados de su cuello.
Consciente de que su hijo estaba al tanto de la situación dentro del banco, el gerente trató de ser cauto, y reclamó a la Policía igual postura: «Espero que la Policía no haga ninguna cosa rara. Hay TNT en las puertas del banco, y aunque no conozco el tema, dicen que si llegan a hacer algo o a disparar un tiro, volamos todos».
Tenían cómplices afuera
VILLA RAMALLO (Télam).- Durante las 20 horas en que permanecieron atrincherados dentro del Banco Nación de Villa Ramallo, los delincuentes se comunicaron con un cómplice, a quien llamaban a un teléfono celular.
Este individuo, que no fue atrapado, estaba a pocas cuadras del banco, según el rastreo que alcanzó a realizar la Policía en base a escuchas practicadas durante las negociaciones.
Por otra parte, se estableció que uno de los autos usados en el robo -un Renault 19 blanco- fue robado la noche del miércoles pasado en la ciudad santafesina de Villa Constitución.
Los dueños del vehículo reconocieron por fotos a dos delincuentes con prontuario como los autores del hecho, uno de los cuáles sería un ex policía que cumplió una condena penal en San Nicolás.
Velaban los restos de los rehenes asesinados
VILLA RAMALLO (DyN) – Los restos del gerente y del contador de la sucursal del Banco Nación de Villa Ramallo eran velados desde anoche en esa localidad y en la ciudad de Lincoln, cercana a unos pocos kilómetros.
El cuerpo de Carlos Chávez es velado en la casa de sepelios Mezzapesa, Ameghino 138 de Lincoln, en el oeste de la provincia de Buenos Aires, de donde era oriundo. La esposa del gerente, Flora Lecave, quien también fue tomada como rehén y resultó herida de bala, fue trasladada en ambulancia a Lincoln para ser internada en la Clínica Oeste, en Mitre 340 de esa ciudad.
Chávez recibirá un homenaje hoy en el Colegio Nacional Abraham Lincoln de su ciudad natal, donde cursó sus estudios primarios y secundarios.
Mientras, los restos del contador Carlos Santillán son velados en una casa de sepelios de Ginocchi 269 de la localidad de Villa Ramallo y serán trasladados a la ciudad de Vicuña Mackenna, en la provincia de Córdoba, donde reside su familia.
Los vecinos de las localidades no pudieron ocultar sus muestras de dolor, por lo que anoche era un desfile incesante de gente que acompañó a familiares y amigos.
Duelo y paro total de actividades en Villa Ramallo
VILLA RAMALLO (DyN).- Alrededor de un millar de personas manifestaron hoy en el centro de Villa Ramallo en señal de duelo y para repudiar el accionar policial.
Asimismo, las autoridades municipales decretaron un cese total de actividades hasta hoy a las 8 y también reclamaron por el esclarecimiento del hecho y las responsabilidades del caso.
El episodio que tuvo en vilo a la población durante el jueves y ayer alteró en forma radical el ritmo de Ramallo, un partido de alrededor de 30.000 habitantes, ubicado a 180 kilómetros al norte de la Capital Federal.
La protesta surgió como una reacción espontánea de los vecinos al trágico desenlace de la toma del Banco Nación, luego de la tensa jornada en la que prácticamente nadie durmió, en medio de un despliegue policial que recordó a muchos la trágica muerte de Carlitos Menem, hijo del presidente, cuyo helicóptero cayó en jurisdicción del partido el 15 de marzo de 1995.
Los vecinos, indignados por la muerte del gerente y del contador de la sucursal bancaria, se reunieron a primera hora frente a la escuela que funcionó de base de operaciones del juez Carlos Villafuerte Ruzo para repudiar el accionar policial y la actitud del magistrado.
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