El smoking tuxedo, la corbata croata y otras historias

Como las ciudades que se construyeron una encima de la otra, en los diseños de ropa y a pesar de las modas también conviven detalles en la confección e incluso en los nombres que delatan su tránsito por la historia.

Pareciera que el tiempo circula con diferente velocidad en la evolución de los objetos que nos rodean. Nada de lo que encontramos en un baño de hoy, existía a principios del siglo XX. La cuchara de madera sea quizás la única sobreviviente centenaria en la cocina y para un habitante de aquellas épocas nuestros electrodomésticos serían las fantasías futuristas de Julio Verne hechas realidad. Sin embargo en el territorio de la indumentaria, a pesar de ser dueña de la moda, es donde sobreviven modelos tradicionales y nuevas tendencias. Los pañuelos y bufandas, zapatos clásicos de cuero, tirantes, corbatas, robe de chambre son algunos de los sobrevivientes al igual que el frac que se utiliza en ceremonias de la realeza y de los premios Nobel y el jaquet como prenda del novio en los casamientos. El esmoquin es una peculiar evolución de estos trajes de etiqueta sobretodo porque tiene muy diferentes nombres en el mundo. En EE.UU. se lo llama tuxedo y en Inglaterra, su lugar de origen: dinner suit (traje para la cena). En el resto del mundo se lo conoce como esmoquin, del inglés smoking: fumar. En la extraña relación de la prenda con el habito del tabaco está el secreto de su origen. En 1856, después de la Guerra de Crimea el áspero tabaco turco era el preferido de los caballeros cuando se retiraban a aspirar gruesos cigarros en la sala de fumar. Para que las damas no le reprocharan el acre aroma del tabaco en sus ropas, y para no mancharlas con ceniza, utilizaban una chaqueta para fumar (smoking jacket). En principio eran sencillos guardapolvos que la distinguida burguesía inglesa fue refinando. Se cuenta que el príncipe de Gales, Eduardo VII, en 1860 mandó a la prestigiosa sastrería Henry Poole & Co que le confeccionara una chaqueta de fumar color negra y mas corta que las usuales. Esa prenda se hizo popular primero en los salones de fumar, casas de campo y después como atuendo de etiqueta. El millonario americano James Potter después de visitar Inglaterra llevó ese modelo al exclusivo club neoyorquino Tuxedo, donde se multiplicó rápidamente y tomó su nombre. En el Reino Unido evolucionó hasta como lo conocemos hoy, llamándose chaqueta para la cena, dinner jacket, mientras que por misteriosos motivos en el resto del mundo se lo conoce con el nombre que designaba su función, smoking. A todo esto la chaqueta de fumar siguió siendo popular entre estrellas del cine como Gary Grant, Frank Sinatra y fred Astaire quien pidió ser enterrado con la suya. Pero quien mas popularizó esta prenda como símbolo de la vida relajada y placentera fue Hugh Hefner dueño de Playboy quien se retrató infinidad de veces enfundado en su casaca y rodeado de curvilíneas señoritas. En la escena local Sandro lucía esta prenda junto a un vaso de whisky para dar un toque intimista en sus presentaciones.

Horacio Licera hlicera@rionegro.com

Crónicas de la indumentaria


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