el teclado de los cadillacs sigue sonando
el teclado de los cadillacs sigue sonando
–La experiencia que ganaron con los años, ¿les aportó una conciencia distinta?
–Claro. Hicimos mil locuras, pero hay cosas que uno puede hacer a los veinte que no tienen sentido a los cuarenta.
–La sensación es que hicieron una evolución “sana” como banda; pudieron mantener el vínculo y avanzar…
–Sí, sí. Tuvimos un momentito de hartazgo y después aprendimos a disfrutar de lo que hacemos, de nuestra amistad, y la verdad es que a veces nos quejamos como todo ser humano pero somos superafortunados de nuestro trabajo. Si le sacás las presiones que, en realidad, son mentirosas… nadie tiene que terminar un disco para la semana que viene. De todos los discos que hice, hubo uno solo que tuve que terminar para la semana que viene, el de Bandana, porque había un programa de tevé que terminaba y si no estaba el disco en la calle no se lo vendían a nadie, pero después hago lo que más me gusta. Cuando te das cuenta de que las urgencias no son así, empezás a pasarla bien.
–¿Cómo siguen con los Cadillacs?
–En marzo tocaremos en el Festival Vive Latino en México y, si todo va bien, en algún momento vamos a grabar.