El transporte en situación crítica

La cooperativa El Petróleo no puede contar con los ingresos que tenía, prepandemia, de los servicios de media distancia. La sustentabilidad de este servicio le permitía costear los recorridos urbanos en Cutral Co y Plaza Huincul que hoy están reducidos.





La cooperativa de transporte de pasajeros El Petróleo afronta una situación crítica, y a pesar de que por ahora no han tenido que hacer recortes en los sueldos de los 70 asociados, después de cinco meses es probable que ya no puedan afrontarlo.


Después de cinco meses de paralización en los viajes de media distancia que sostenía a la línea urbana, el panorama hacia adelante es desolador.
Hugo Quezada es el presidente del consejo de administración de la cooperativa, dedicada a cumplir el servicio urbano de pasajeros en Cutral Co y Plaza Huincul. Y a la vez cubría la media distancia entre Zapala y Neuquén (la más sustentable); Cutral Co hacia Picún Leufú y otra línea desde aquí hacia Rincón de los Sauces.


Sin embargo, desde que se declaró la pandemia en marzo pasado, la cooperativa se vio privada de esos ingresos con los que se sustenta el servicio urbano, al que también debieron reducir.


“La situación es concretamente muy mala debido a que no prestamos otro tipo de servicio. Nos dedicamos al transporte de pasajeros, y la media distancia nos sostenía”, describió Quezada.


En marzo habían accedido a la licencia nacional e internacional -por lo que habían peleado desde hacía años- y el 14 debían firmar el convenio para viajar hasta Misiones en la Triple Frontera, aunque esos planes se truncaron ante la declaración de la pandemia.


Por lo que el único servicio que ahora cumplen es el urbano y a un 20 % de lo que se hacía en tiempos normales. Solo salen dos unidades cada una hora, de lunes a lunes. Son pocos pasajeros que utilizan el servicio y lo recaudado les permite pagar algún servicio, como la telefonía.
“Eso representa una pérdida diaria de 6.200 pesos y toda la recaudación que se puede hacer es superada por el gasto de combustible”, informó Quezada. “Recursos ya no tenemos y al asociado que son más de 70 personas, se lo ha sostenido hasta este mes”, mencionó.

“Nos dedicamos al transporte de pasajeros y la media distancia a Zapala y Neuquén es la que nos sostenía, y ahora estamos al límite”.

Hugo Quezada es el presidente del Consejo de Administración.


Esta cooperativa, que en octubre cumplirá 19 años fue creada por los propios trabajadores, después de estar nueve meses sin cobrar sus sueldos y sin la posibilidad de hacer su tarea, mantiene los subsidios que aportan provincia y Nación desde antes del coronavirus.

Al tratarse de una cooperativa no acceden al ATP, aunque si tramitaron la línea crediticia que implementó el ente autárquico intermunicipal –Enim- ante la emergencia. Quezada plantea que “el problema es que hay que devolverlo y no nos negamos a hacerlo pero primero tenemos que tener el trabajo para poder hacerlo”. No hubo recortes en los asociados aunque para este sexto mes, “no creo que podamos sostenerlo”.


Mantienen un vínculo mucho más fluido con Nación –a través de la delegación regional- para analizar a qué tipo de asistencia económica pueden acceder.
Mientras tanto, se realizó un diagrama de trabajo. Los choferes de la línea urbana cumplen tareas algunos días al mes, y ahora, limpian y mantienen las unidades. Hay otra guardia y el sector administrativo pero el 70% del personal no ha trabajado en los últimos cinco meses.

“La cooperativa tiene la política interna de seguir asistiendo al asociado más allá de la situación que se dé. Todos tienen derecho a recibir su aporte. Así lo resolvió el consejo de administración”, mencionó.

De ocho colectivos urbanos, hoy sólo pueden circular dos

Otro de los temas que debe resolver la cooperativa es qué hará con la línea urbana, cuyo déficit es previo a la pandemia, pero que se agudizó en la actualidad. El servicio nunca fue rentable. Hoy, circulan dos unidades diarias cuando en tiempos normales son ocho.


“Tenemos que analizar muy bien si realmente podremos seguir con la línea urbana porque todos los años es pérdida constante. La línea no funciona en Cutral Co y Plaza Huincul, porque no hay un mercado”, comentó.
Es una situación que ya se ha planteado, al menos al municipio cutralquense. Está en riesgo de ser levantada, por lo que indicó.


Si bien hay ayuda, por ejemplo, la compra del boleto escolar por parte de la municipalidad de Cutral Co, desde hace tres años, no es suficiente.
Finalmente, Quezada indicó que en otros lugares el Estado asiste de diferente modo. A modo de ejemplo, puso la compra de kilómetros diarios que hacen algunos municipios. “El costo de la línea urbana es muy alto y no se puede aplicar al pasaje porque los usuarios dejarían de usarla. En especial en un lugar donde las distancias son cortas”, concluyó.


El único servicio que ahora cumplen es el urbano y a un 20 % de lo que se hacía en tiempos normales. Solo salen dos unidades cada una hora, de lunes a lunes. Son pocos pasajeros que utilizan el servicio y lo recaudado les permite pagar algún servicio, como la telefonía.
En todo este contexto el directivo no dudó en calificar de “calamitosa” a la situación que atraviesan.


Si bien la cooperativa está dispuesta a salir y cumplir el servicio, también son conscientes del costo que eso implica.
Mientras tanto, aguardan conocer cómo será el protocolo a aplicar si es que se resuelve desde Nación reanudar los viajes.
Tendrán que analizar los costos de acondicionamiento para las unidades y si contarán con los ingresos para hacerlo porque “por ahora no tenemos ninguno y eso es lo calamitoso”.


La reconversión hacia otros servicios

La posibilidad de buscar otras alternativas como prestar el servicio turístico es una de las que más se analizan, entre los asociados.


Las unidades con las que cuentan están en condiciones de hacerlo. Sin embargo, todo estará supeditado a lo que ocurra después de la pandemia.
A pesar del oscuro panorama trazado, el presidente del consejo de administración de la cooperativa El Petróleo, Hugo Quezada explica que ningún momento fue peor como el que atravesaron previo a la constitución de la cooperativa. “En ese momento estuvimos 9 meses parados, sin sueldos, todos teníamos familias y sin trabajo”, concluyó.


Desde hace muchos años lucharon por tener autorización para realizar viajes a nivel nacional e internacional y, de esa manera, ampliar el radio de cobertura de los servicios que hoy está circunscriptos a la provincia de Neuquén y dentro de ésta ciertas ciudades.


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