En 2019, Luna de Avellaneda

Bariloche

A quienes vieron Luna de Avellaneda, y que escuchan sobre lo que hacen los clubes hoy con los ciudadanos en situación de calle, les deben venir imágenes sobre cuál era la problemática que se plantea en esta película.


Hoy clubes como River Plate y muchos otros, y con la vergonzosa excepción de Boca Juniors, no como institución, sino por parte de su Presidente Angelici, que no es el dueño de boca, como Macri, ni ningún otro Presidente, son dueños de Argentina, abren sus puertas a los excluidos, desamparados: niños, abuelos, hombres y mujeres…


Claramente Luna de Avellaneda debate sobre la existencia de un club de barrio que por los costos y situaciones económicas reinantes, durante otro gobierno neoliberal igual que este, el de Menem, debe desaparecer porque el negocio inmobiliario se queda con sus instalaciones.

La institución social que reunía a la familia, que cobijaba y daba deportes a los hijos, que generaba un ámbito social comunitario, desaparece porque ”es inviable”, así como son inviables los que duermen y mueren en la calle de frío. Esta vez las instituciones dicen: quiero ayudar y se arma un descalabro informativo de acusaciones cruzadas, sobre si es un aprovechamiento político, o se trata de acciones civiles que se deciden llevar a cabo, ¡cuando en realidad le son propias a un estado que no está presente!


La iniciativa no es la solución, y tampoco podrá paliar la situación de los millones que están “excluidos”, pero al menos demuestra que las bases por las cuales se fundan los clubes, están presentes, y florecen en un panorama negro. Ayudar al vecino de cualquier ciudad en situación de calle debería ser la regla, y Luna de Avellaneda, la excepción.

Jorge L. Fernández Avello

DNI 12.862.056


Bariloche

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