Energía solar, del desierto a Europa

Planean generar electricidad en el Sahara. Aspiran producir el 15% de la demanda europea.





MUNICH (DPA) – Doce empresas alemanas lanzaron ayer oficialmente una ambiciosa iniciativa para aprovechar la energía solar «limpia» de los desiertos del norte de África y del Cercano Oriente para generar electricidad que sea vendida a Europa.

Las compañías agrupadas en la «Desertec Industrial Iniciative», entre ellas la mayor reaseguradora del mundo, Münchener Rück, el Deutsche Bank, el gigante tecnológico Siemens y las energéticas E.ON y RWE, comunicaron en Munich que el proyecto tomará forma a más tardar en noviembre próximo.

Antes de fines de octubre será creada una sociedad llamada DII, que estará encargada de planificar y buscar financiación para el proyecto a través del cual se aspira a producir un 15 por ciento de la demanda de energía de Europa y beneficiar al mismo tiempo a los países en los que sea generada la energía.

La idea es generar electricidad en plantas solares térmicas en las regiones desérticas de África y el Cercano Oriente y transportarla a Europa a través de redes de alta tensión.

Lo que no se ha especificado hasta el momento es el lugar concreto en el que serán instalados los millares de espejos parabólicos que captan los rayos solares y las usinas termosolares.

Tampoco está asegurada la financiación del proyecto, de un costo estimado en los 559.000 millones de dólares.

La iniciativa fue saludada por organizaciones ambientalistas y el ramo de la industria eléctrica alemana. La organización ecologista Greenpeace calificó de «hito» el uso de plantas termosolares.»Las operadoras energéticas, los institutos financieros y los constructores de instalaciones industriales pueden convertir en ejemplo mundial el uso de la electricidad del desierto», dijo un portavoz. «Se trata de una visión fascinante», elogió en un comunicado la Federación de la Industria Alemana de Electrónica y Electrotécnica.

El Sol irradia de forma constante más de 120.000 teravatios sobre la superficie terrestre, según datos de la Agencia Internacional de Energía (IEA). La cifra equivale al rendimiento de unos 100 millones de grandes centrales eléctricas. La oferta es 7.700 veces más grande que la demanda de energía de todo el mundo, según mediciones de 2006.

Sin embargo, no se puede utilizar toda la oferta energética del Sol. Las células solares normales sólo pueden convertir del cinco al 18 por ciento de los rayos de sol en energía, mientras que las plantas termosolares aprovechan del 25 al 40 por ciento.

La IEA calcula que construyendo plantas sólo sobre el 0,6 por ciento de la superficie terrestre y que utilizasen únicamente el 10 por ciento de los rayos de Sol, ya se podría saciar la demanda de energía de toda la humanidad hasta el año 2030. Si se edificasen plantas solares en el tres por ciento de la superficie del Sahara, podría cubrirse incluso la demanda energética de la población mundial.


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