Bolivia enviará más gas este invierno y ya se habla de un fin anticipado del contrato

En la reunión entre los presidentes Fernández y Arce se acordó el envío de un piso de 14 millones de metros cúbicos por día. Se plasmó en un documento conjunto la voluntad de ambos mandatarios de culminar anticipadamente el contrato de importación.

El encuentro entre el presidente Alberto Fernández y su par boliviano, Luis Arce, culminó con un acuerdo para que desde el Altiplano se envíe el mismo volumen de gas que se había despachado el año pasado, esto es 14 millones de metros cúbicos por día, con la posibilidad de elevar las entregas en la medida en que haya recursos. Pero además se plasmó por escrito que se avanzará en una finalización anticipada del contrato.

Si bien las tratativas apuntaban a que desde el vecino país se eleven aún más las entregas, el acuerdo entre los presidentes marca un alivio para las provincias del Noroeste que requieren de un nivel mínimo de inyección de 12 millones de metros cúbicos de gas por día para garantizar el funcionamiento de las centrales eléctricas.

Según se detalló en un comunicado conjunto emitido por los mandatarios, los funcionarios «coincidieron en la importancia de realizar acciones concurrentes para que el Contrato de Compra Venta de Gas Natural entre YPFB e Ieasa, refleje un nuevo régimen de entrega garantizado de 14 millones de metros cúbicos por día y priorizando, en función de la disponibilidad, volúmenes adicionales en el período de invierno».

Este punto es un avance importante, ya que durante los largos meses de reuniones de negociación, desde Bolivia se ofrecía sólo 10 millones de metros cúbicos a diario.

De acuerdo al pronunciamiento, los presidentes acordaron que se desarrollarán mecanismos específicos entre YPFB e IEASA que permitan conciliar saldos en beneficio de ambos países. Y si bien no se detalló cuál es el precio que se pagará por el gas adquirido, trascendió que partiría de una base de 8 dólares por millón de BTU y se elevaría cuando los volúmenes superen el piso de envíos acordados.

Mientras los presidentes expresaron su voluntad de avanzar en la consolidación de la agenda energética bilateral y avanzar en el análisis de las oportunidades de inversión para YPFB en Vaca Muerta, donde estuvieron de visita días atrás, lo más llamativo del pronunciamiento fue que se dejó por escrito la intención de finalizar el contrato de importación anticipadamente.

Según el documento los presidentes coincidieron en avanzar en el «cese de derechos y obligaciones antes de la gestión 2025, a cuyo efecto encargaron a los Ministerios y entidades responsables concretizar los documentos correspondientes».

El contrato de importación se pactó en 2006 a 20 años, por lo cual fue finalización estaba prevista para el 31 de diciembre de 2026. Sin embargo, según el pronunciamiento de los presidentes las partes buscarán achicar unos dos años ese contrato, en línea no solo con el declino de la producción que pone a Bolivia en situación de no poder cumplir con el contrato, sino también ante el aumento de la producción nacional que el gobierno argentino espera tener.

Claro está, que para que ese plan de prescindir de las importaciones de Bolivia sea viable, primero se deberá construir el gasoducto a Vaca Muerta y el ramal que permite llevar el gas desde Neuquén hasta las provincias del noroeste, ya que actualmente el shale más, más allá del tope en las líneas hacia Buenos Aires, solo se extiende por los actuales gasoductos hasta la zona de Córdoba.


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