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Generación eléctrica: las represas y renovables compensaron el menor aporte térmico 

La generación térmica fue la más baja en, por lo menos, cinco años. Las represas y renovables compensaron la caída y aumentaron la oferta total. También bajaron las emisiones.

La mayor demanda de energía eléctrica que se registró este año no se reflejó en el principal parque generador del país (térmico), sino que fue cubierto por una mayor producción hidráulica y un aporte sostenido del segmento renovable. En lo que va del año, las usinas registraron la generación más baja de los últimos 5, a pesar de que la oferta total aumentó. A su vez, hubo una reducción de las emisiones de carbono generadas.   

La oferta local de generación de energía está principalmente compuesta por el segmento térmico, y en menor medida por las represas, parques renovables, y centrales nucleares. Si bien esta tendencia no se modificó este año, los datos oficiales dan cuenta de un mejor rendimiento de los segmentos de menor participación. 

Entre enero y agosto de este año (últimos disponibles), las centrales térmicas aportaron el 57% de toda la oferta de energía eléctrica. Se trata de la participación más baja en, por lo menos, 5 años, ya que en el mismo período de los cinco años anteriores fue superior, alcanzando su pico en 2021 (65%).  

El mayor aporte hidráulico que hubo este año explica (en parte) el menor aporte térmico: durante los primeros 8 meses de 2023, las represas representaron el 24% de la generación total. Similar a lo que se mencionó en el párrafo anterior, se trata de la participación más alta de los últimos 5 años, solo en 2019 fue más alto su aporte (27%). 

En números

65%
fue la participación del segmento térmico en 2021 y fue el más alto de los últimos 5 años. En lo que va del año bajó a 57%.

Los datos son oficiales y se desprenden del último informe de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa). También se utilizó información procesada por Energía On con aportes de la consultora Economía y Energía, que lidera Nicolás Arceo.  

El parque renovable del país creció este año y a pesar de que la generación durante la primera mitad fue similar a la 2022, en agosto se vio el impacto de la nueva potencia instalada que se agregó en 2023. En el octavo mes del año se registró el récord de generación verde al superar los 1.900 GWh, y se cubrió más del 16% de la demanda.  

De esta manera, en el período de análisis, los proyectos renovables se hicieron cargo del 13% de la oferta de generación. Se trata del mismo aporte que el año pasado (y el más alto hasta la fecha) aunque a fin de año podría crecer la participación total, de la mano de la nueva capacidad instalada.  

En resumen, la oferta de generación eléctrica durante los primeros 8 meses del año fue de 95,2 TWh y aumentó un 1,6% sobre los 93,6 TWh del mismo período de 2022. El segmento térmico registró una participación del 57%; el hidráulico un 24%; el renovable otro 13%; y el restante 6% fue aportado por las centrales nucleares.  


Generación eléctrica: se redujeron las emisiones de carbono 


La generación térmica está principalmente compuesta por gas natural en más de un 80%, mientras el resto por gasoil, fuel oil y carbón mineral. Esto significa que las emisiones de carbono del parque térmico local son, de por sí, bajas. Sin embargo, este año se logró reducir aún más las emisiones de CO2. 

Según lo marcan los datos oficiales, las emisiones de CO2 entre enero y agosto de este año fueron de unos 25,85 millones de toneladas y cayeron casi un 7% respecto a las 27,77 MMton del mismo período de 2022.  

En números

7%
es lo que cayeron las emisiones generadas por la generación térmica, en lo que va del año.

Tal como publicó este medio, la mayor disponibilidad de gas natural que hubo este año impactó de lleno en las centrales que aumentaron el uso de este combustible y redujeron quema de combustibles con impacto ambiental más alto. Es por esto que, en el período de estudio, las emisiones de gas natural subieron un 7,2% y alcanzaron los 19,41 MMton de CO2.  

Este aumento de las emisiones de gas fue compensado por la menor utilización de gasoil, fuel oil y carbón en las usinas.  

Entre enero y agosto de este año, las emisiones de carbono generadas por el uso de combustibles sucios se redujeron un 28,6% en el caso del gasoil; otro 38,6% el caso del fuel oil; y un 24,1% en carbón mineral. 

De la mano de esta marcada caída en las emisiones de este tipo de combustibles, producto de la menor participación en las centrales, es que no solo se compensó el aumento en el caso del gas natural, sino que se permitió alcanzar la reducción de casi el 7% en general. 


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