Genneia se quedó con la mayor licitación de almacenamiento con baterías de Argentina: obtuvo el 60% de la potencia adjudicada

La empresa Genneia fue la principal ganadora de la licitación AlmaSADI, el primer programa nacional destinado a incorporar almacenamiento de energía mediante baterías fuera del AMBA. La iniciativa movilizará inversiones privadas por alrededor de US$700 millones y marca el inicio de una nueva etapa para el sistema eléctrico argentino.

Redacción

Por Redacción

La empresa se adjudicó 421 de los 701 MW licitados por CAMMESA para incorporar sistemas de almacenamiento con baterías en nodos estratégicos del sistema eléctrico nacional. Foto gentileza.

La empresa se adjudicó 421 de los 701 MW licitados por CAMMESA para incorporar sistemas de almacenamiento con baterías en nodos estratégicos del sistema eléctrico nacional. Foto gentileza.

La compañía obtuvo 421 MW de los 701 MW adjudicados, lo que representa aproximadamente el 60% del total licitado. El resultado la ubicó muy por encima del resto de los participantes, con una diferencia considerable respecto del segundo adjudicatario, 360Energy, que obtuvo 150 MW. En la convocatoria también participaron otras empresas relevantes del mercado eléctrico, como YPF Luz, Central Puerto, Pampa Energía, MSU Energy, PCR, Secco, Aluar, Sullair y SIXA Energy, entre otras.

“Con 421 MW (59% del total) y 7 proyectos, nos posicionamos como la compañía con mayor cantidad de MW preasignados en la licitación. Este resultado reafirma nuestro liderazgo en el desarrollo de soluciones energéticas eficientes y sostenibles, así como nuestra capacidad de competir con propuestas altamente competitivas.” destacó Bernardo Andrews, CEO de GENNEIA.


AlmaSADI es la convocatoria nacional impulsada por la Secretaría de Energía y administrada por CAMMESA para incorporar hasta 700 MW de capacidad de almacenamiento eléctrico con baterías (BESS) en nodos críticos del Sistema Argentino de Interconexión (SADI). Su objetivo es mejorar la confiabilidad del sistema, optimizar la gestión de la demanda y reducir interrupciones del suministro.

El programa permite almacenar electricidad en momentos de menor demanda o mayor generación para inyectarla nuevamente cuando el consumo aumenta. Esta tecnología aporta mayor flexibilidad operativa, mejora la estabilidad de la red eléctrica y reduce el riesgo de interrupciones del servicio, especialmente en regiones donde la infraestructura de transporte presenta limitaciones.

La magnitud del interés que despertó la convocatoria superó ampliamente las expectativas oficiales. En total se presentaron 235 proyectos pertenecientes a 37 empresas nacionales e internacionales, que ofrecieron una potencia conjunta de 8.335 MW, casi doce veces superior a los 700 MW inicialmente requeridos.

Este nivel de competencia refleja el creciente atractivo que representa el almacenamiento energético para el sector privado y confirma que el mercado comienza a consolidarse en Argentina.

Si bien la adjudicación definitiva se realizará el 8 de julio, la iniciativa prevé inversiones cercanas a los US$700 millones, financiadas íntegramente por empresas privadas mediante contratos de largo plazo con CAMMESA. Además de incorporar una nueva tecnología al sistema eléctrico, el programa generará un importante movimiento para la cadena de proveedores vinculados a baterías, electrónica de potencia, transformadores, sistemas de control, software de gestión, ingeniería, construcción y servicios de operación y mantenimiento.

El desarrollo del almacenamiento responde a una necesidad concreta del sistema eléctrico argentino. En los últimos años crecieron de manera significativa los proyectos eólicos y solares, pero la expansión de las redes de transporte no avanzó al mismo ritmo.

Como consecuencia, existen regiones con capacidad para generar energía que no siempre pueden trasladarla hacia los principales centros de consumo. En ese contexto, las baterías aparecen como una solución más rápida y eficiente que la construcción de nuevas líneas de alta tensión, permitiendo administrar mejor la energía disponible.

La incorporación de esta tecnología también será clave para acompañar el crecimiento de sectores estratégicos de la economía. El aumento de la actividad en Vaca Muerta, el desarrollo de la minería del litio, cobre y oro, junto con la expansión de nuevas inversiones industriales, demandan un suministro eléctrico cada vez más confiable y estable. Los sistemas BESS permitirán responder a esos desafíos aportando respaldo al sistema y mayor capacidad para gestionar los picos de demanda.

Para Genneia, la adjudicación representa un paso estratégico que complementa su liderazgo en generación renovable. La empresa ya opera algunos de los principales parques eólicos y solares del país y supera los 1.300 MW de potencia instalada.

Con esta nueva incorporación, suma el almacenamiento como un eje central de su estrategia, integrando dos tecnologías que hoy funcionan de manera complementaria: las energías renovables generan electricidad cuando las condiciones climáticas lo permiten y las baterías posibilitan conservar esa energía para utilizarla cuando resulta necesaria.

Los proyectos adjudicados a la compañía se distribuirán en distintos nodos considerados estratégicos para el sistema eléctrico nacional, entre ellos Bragado, El Bracho, Chascomús, Cañada de Gómez y Mar de Ajó. La fuerte competencia entre los oferentes también quedó reflejada en los precios presentados, con propuestas económicamente muy competitivas que evidencian la madurez alcanzada por esta tecnología y el interés de las empresas por posicionarse en un mercado con fuerte potencial de crecimiento.

Más allá del resultado de esta licitación, AlmaSADI representa el nacimiento de un nuevo segmento para el mercado energético argentino. El almacenamiento eléctrico deja de ser una experiencia piloto para convertirse en una herramienta fundamental dentro de la infraestructura energética nacional. Con la ejecución de los proyectos comenzará una nueva etapa en la que las baterías tendrán un rol cada vez más relevante para garantizar un sistema eléctrico más flexible, eficiente y preparado para acompañar la expansión de las energías renovables y el crecimiento de la demanda en los próximos años.


La compañía obtuvo 421 MW de los 701 MW adjudicados, lo que representa aproximadamente el 60% del total licitado. El resultado la ubicó muy por encima del resto de los participantes, con una diferencia considerable respecto del segundo adjudicatario, 360Energy, que obtuvo 150 MW. En la convocatoria también participaron otras empresas relevantes del mercado eléctrico, como YPF Luz, Central Puerto, Pampa Energía, MSU Energy, PCR, Secco, Aluar, Sullair y SIXA Energy, entre otras.

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