YPF prepara la planta que transformará el gas de Vaca Muerta en exportaciones
La petrolera de bandera impulsa la construcción de una Planta Integrada de Tratamiento de Gas (IGTP) en Neuquén. El proyecto busca posicionar al país como un exportador global de energía.
El complejo formará parte de un esquema de producción y comercialización a nivel mundial. Foto gentileza.
En el corazón de la Cuenca Neuquina, uno de los proyectos más grandes de YPF comienza a tomar forma. Según el estudio de impacto ambiental (EIA) al que pudo acceder Energíaon, desde la empresa sostienen que existen vastos recursos de gas no convencional en Vaca Muerta que constituyen un componente clave de la matriz energética provincial, regional y nacional.
En este contexto se circunscribe la construcción de una Planta Integrada de Tratamiento de Gas (IGTP), destinada al acondicionamiento del gas natural proveniente de dichas áreas productivas, como etapa intermedia esencial de la cadena de valor del proyecto Argentina LNG.
Se trata de una infraestructura central diseñada para capturar la riqueza de los recursos no convencionales de Vaca Muerta y acondicionarlos para su transporte hacia las costas de Río Negro, donde se instalarán unidades flotantes de licuefacción (FLNG), con el objetivo final de comercializar Gas Natural Licuado (GNL) en el mercado mundial.

Según el informe al que accedió este medio, la futura planta se emplazará en un predio de 525 hectáreas dentro del bloque Meseta Buena Esperanza, en el Departamento Confluencia, kilómetros al norte de Cutral Co y Plaza Huincul. Su función se basa en recibir el gas crudo proveniente de tres bloques de la cuenca, eliminando impurezas , separando el agua y los condensados para que el gas cumpla con los estándares necesarios para su transporte.
La planta procesará el gas proveniente de aproximadamente 1.416 pozos no convencionales, agrupados en unos 330 PADs de perforación, durante los 25 años previstos de operación. El fluido llegará a la IGTP a través de unos 300 kilómetros de líneas troncales de recolección, conocidas como trunklines.
Una vez tratado, el metano separado y comprimido será transportado hacia las unidades flotantes de licuefacción que se instalarán en el Golfo San Matías, en Río Negro. Para eso se prevé la construcción de un gasoducto dedicado de 48 pulgadas de diámetro y aproximadamente 520 kilómetros de longitud. En paralelo, un poliducto de 24 pulgadas y similar extensión trasladará hacia la costa rionegrina los líquidos y condensados derivados del proceso de separación.
Capacidad de producción
La planta tendrá una capacidad final asociada a la producción de 12 millones de toneladas anuales (MTPA) de GNL . El desarrollo se realizará en dos fases: una primera etapa permitirá operar al 50% de su capacidad, con un volumen de 6 MTPA, vinculada a la puesta en marcha del primer FLNG. La segunda fase completará la capacidad hasta alcanzar las 12 MTPA necesarias para abastecer al segundo buque de licuefacción.
Para operar, el complejo no dependerá de redes externas, ya que está proyectado para ser autónomo, con sus propios sistemas de generación eléctrica mediante turbinas de gas y servicios de soporte.
Si bien el proyecto contempla un predio de 525 hectáreas, la infraestructura operativa acondicionada ocupará unas 174,9 hectáreas. Dentro de esa superficie se encuentra el sector correspondiente a la planta IGTP, de 54,9 hectáreas, además del predio destinado a las antorchas, de 15,4 hectáreas, y las facilidades temporales de construcción, que ocuparán 120 hectáreas para el obrador y el campamento de montaje.

El proyecto también contempla una infraestructura específica para garantizar el abastecimiento de agua. El sistema partirá de una toma ubicada sobre la margen sur del río Neuquén y contará con un acueducto soterrado de 15,8 kilómetros y 20 pulgadas de diámetro.
A mitad de su recorrido se instalará una Instalación de Separación de Corrientes (ISC), que permitirá distribuir el recurso tanto hacia la planta como hacia los sets de fractura de los yacimientos. En total, el sistema tendrá una capacidad máxima de transporte de 29.000 metros cúbicos de agua por día.
La magnitud del desembolso económico refleja la ambición del plan. YPF estima una inversión total de 2.100 millones de dólares para el desarrollo de la IGTP. El cronograma previsto contempla tareas tempranas a finales de 2026, iniciando la construcción principal en 2027.
La construcción tendrá una duración estimada de tres años y alcanzará su pico de empleo en 2028, cuando demandará más de 4.500 trabajadores. Una vez que entre en operación continua, prevista a partir de 2030, la planta contará con una plantilla fija de 110 personas. La obra ya avanzó además en la definición de su contratista.
La Unión Transitoria de Empresas (UTE) integrada por la argentina SACDE y la italiana Tecnimont fue seleccionada como front runner de la licitación realizada por YPF y ENI para desarrollar la planta de tratamiento y separación de gas. El consorcio quedó posicionado para liderar la ingeniería de detalle, el diseño ejecutivo y la definición técnica de la infraestructura.
En el corazón de la Cuenca Neuquina, uno de los proyectos más grandes de YPF comienza a tomar forma. Según el estudio de impacto ambiental (EIA) al que pudo acceder Energíaon, desde la empresa sostienen que existen vastos recursos de gas no convencional en Vaca Muerta que constituyen un componente clave de la matriz energética provincial, regional y nacional.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios