“Era un cuerpo amoratado, el rostro demostraba dolor”

El abogado Ángel Ingelmo relató ante el Tribunal Oral Federal el momento en que fue a reconocer el cadáver del empresario Albanesi, quien fue secuestrado y muerto en una sesión de tortura.



#

Ingelmo declara ante el TOF (foto Leo Petricio).

Neuquén :: Causa ‘La Escuelita II’

El abogado Ángel Ingelmo destacó la figura del empresario frutícola José Luis Albanesi, quien en 1977 fue secuestrado y torturado hasta morir en el Centro Clandestino de Detención “La Escuelita” de Neuquén, en el marco del juicio oral contra 23 represores imputados por delitos de lesa humanidad.

“Albanesi era un dirigente del cooperativismo y al atacarlo a él lo que hicieron fue ir contra lo que él representaba. El cooperativismo era visto como algo oscuro por el poder pero Albanesi era un hombre muy bueno, solidario, de brazos abiertos que participaba del movimiento cooperativo en la región y en el orden nacional”, recordó Ingelmo quien hoy declaró en el juicio.

Ingelmo, amigo del hijo del empresario, mantenía buenas relaciones con militares de aquella época por “compartir la pasión por los caballos”, explicó y ser uno de los fundadores del “Polo Club Neuquén” que funcionaba en un predio aledaño al batallón militar donde estaba ubicada “La Escuelita”.

Por esa cercanía con autoridades militares, el ex jefe del Comando de Brigada de Neuquén (ya fallecido), general José Luis Sexton lo llamó para informarle de la muerte de Albanesi y para que fuera a reconocer el cuerpo.

“No me explicó nada de lo que había pasado, solo que fuera al hospital a ver el cuerpo”, recordó.

Indicó que cuando lo vio no pudo decir nada. “Era un cuerpo amoratado, el rostro demostraba dolor y las manos estaban crispadas. Era increíble verlo así a un hombre tan bueno, es como si hubiera visto el lado oscuro de Dios”.

Durante su declaración comparó el Terrorismo de Estado instrumentado en la Argentina con la Inquisición.

También recordó las gestiones infructuosas realizadas ante el juez federal de ese entonces, Pedro Duarte para conocer la suerte que había corrido Albanesi después de su desaparición.

Otra de las declaraciones de hoy fue la de Jorge Villanueva, (yerno de Albanesi) quien aseguró que “la única constancia” que la familia tiene de la muerte de su suegro lleva la firma del médico militar Hilarión de la Pas Sosa, uno de los 23 imputados en la causa.

Télam


Comentarios


“Era un cuerpo amoratado, el rostro demostraba dolor”