Escuchar, saber, temer…

Apelando a un anónimo, Clarisa Ercolano comienza el capítulo 8 de su libro señalando: "Las medusas no tienen cerebro, pero tienen veinticuatro ojos". Podría acotarse que las medusas tienen otros tantos oídos.

Por Redacción

ENTREVISTA

Porque el libro de Ercolano tiene mucho de orwelliano en aquello que da forma a «1984».

El poder, todo el esquema de poder, bajo lógica de escuchar y escuchar. Filtrar a la sociedad mediante la sigilosa penetración de lo que dice y habla. Ya otro poder. Ya el hombre común que, por dialéctica misma de lo público, emerge vía una opinión. Una línea de reflexión sobre esto o aquello que hace al poder o los poderes.

La cuestión es escuchar. Saber lo que se dice. Saber de grandezas y miserabilidades del «otro».

Pero saber.

Saber para defender poder. Para reproducir poder. Para controlar poder.

Y saber teniendo al miedo como fogonero. Temor que obliga a hurgar, a saber hasta del mundo más íntimo. El más cercano. Aquello que hace a la sangre.

En todo caso a lo genéticamente más ligado. Ahí, donde cabe esperar que existen las mayores lealtades. Pero que por mis razones hay que saber en qué anda ese pariente.

Algo que demuestra acabadamente Clarisa Ercolano en relación con Franco Macri.

Y saber a través de especialistas en saber.

Porque el libro, en uno de sus tramos más dinámicos en términos de ilustrar, pasa revista a las agencias privadas de investigación internacionales que funcionan en nuestro país.

Un plano nutrido de ex CIA, ex FBI y vaya a saber cuántos ex más de otros mundos especialistas en saber. Hasta la agencia Pinkerton, de los EE. UU. Y sobre la cual no parecería aventurado afirmar que su existencia precedió al nacimiento de ese país… Agencia cuyo rol la historia rastrilla críticamente en la injusta suerte de dos humildes obreros italianos asesinados en la silla eléctrica.

Asesinatos sobre los cuales 70 años después el gobierno de EE. UU. pedirá disculpas.

Los asesinatos de Sacco y Vanzetti.

Pero ésa es otra historia. Aunque esa historia hable de muchos presentes.

Clarisa Ercolano nació en 1980 en Uruguay. Estudió periodismo en Rosario e hizo una maestría en comunicaciones en la Universidad de San Andrés. Tiene una intensa trayectoria en medios nacionales y hoy es editora en Mendoza, MDZ On line. «Escuchas ilegales» es su primer libro. Editado por Sudamericana, fue presentado el viernes en sede central de la Librería «El Ateneo».