“Pablito me esperaba todas las mañanas agarrado a los barrotes de la cuna sonriendo y fue ahí cuando me di cuenta que yo quería que estuviera siempre conmigo. Trajo mucha alegría a la familia en un momento complicado”, afirma Cristina Agüero, enfermera y madre de Pablo Valenzuela, un joven de 18 años que vive con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) por transmisión vertical de su madre biológica durante el parto.

La historia comienza cuando Pablo, Pablito como le dicen todos, llegó al Heller en un estado delicado de salud debido al VIH no tratado. Y fue Cristina quien veía cómo varias familias sustitutas desistían al conocer su diagnóstico. “Llegaba llorando siempre a casa, quería traerlo conmigo. En ese momento tenía un bebé unos meses más chico que Pablito y pensaba cómo él no puede tener las mismas condiciones que mis hijos. Mi esposo me dijo, ‘te lo querés traer’ y yo le dije que sí”, comenta Cristina quien además da clases en el colegio Marcelino Champagnat en cuidado gerontológico y materno infantil.

Fue así que un día Cristina volvió de su franco y al buscar a Pablito no lo encontró. “Lo habrán adoptado”, pensó . Hasta que la doctora de turno le dijo: “Pablito te está esperando” y Cristina salió corriendo a buscarlo. Esa misma tarde hicieron los papeles para ser la familia sustituta. “Fue un alboroto adoptarlo a Pablo en el barrio y para nuestra familia pero la verdad que ha sido una gran bendición. En ese momento mi exesposo estaba atravesando un duro momento y eso hacía que contempláramos volvernos a Córdoba. Sin embargo, con su llegada fue como que algo se destrabó y todo lo que vino después fue solo abundancia”, dice y agrega que dormía con un bebé en cada brazo.

En ese momento tenía una hija de 10 años, uno de 7 y un bebé meses menor que Pablito.

Nada fue liviano en el camino y lo que más “pesó” fueron los prejuicios y los comentarios de los demás. “¿Que, no pensás en tus otros hijos?” “¿Y si se contagian?”, todas preguntas que tienen una clara respuesta: cuando hay desinformación, los prejuicios afloran ya que el VIH no se transmite por un abrazo, un mate, un beso, un compartir el día a día, y ni si quiera de forma sexual siempre que haya protección

VIH en primera persona

“Sin VIH yo no tendría la vida que tengo ahora, no tendría la madre , los amigos, compañeros, la escuela y la novia que tengo. Sería otra mi vida”, dice Pablo Valenzuela con una integridad y una sonrisa a flor de piel.

Miembro de la Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivos (Rajap), Pablo comentó hace poco en la escuela a la que asiste, EPEA 2, que vivía con VIH. “Estábamos en una clase de biología y la profesora comenzó a decir que las personas que vivimos con VIH tenemos cansancio constante. Levanté la mano y les comenté que yo vivía con el virus”, agrega. En el aula, los bullicios mermaron y todos comenzaron a escuchar el testimonio. Todos se sorprendieron y siguieron como si no hubiera pasado nada.

Pablo convive con la enfermedad desde que es bebé y si bien cuando supo bien qué era atravesó días tristes, luego de asesorarse descubrió que podía tener una vida tan “normal” como la de los demás si se medicaba.

“La primera novia que tuve, cuando le dije que era VIH Positivo desapareció como por acto de magia. Pero ahora estoy de novio con una chica que al decírselo reaccionó súper bien porque yo soy indetectable y si me cuido a mi mismo la estoy cuidando a ella también. Y más adelante cuando yo quiera hasta puedo tener mis propios hijos”, contó tranquilo.

Campaña para promover una sexualidad saludable y responsable

Desde la Provincia se informó que se inicia hoy una campaña interministerial de Salud Sexual que se prolongará a lo largo de 2019 y que tendrá como objetivo la promoción de una sexualidad saludable y responsable para prevenir así las enfermedades de transmisión sexual y el VIH-Sida. Hará énfasis en la necesidad del uso del preservativo como único medio para evitar el contagio de las ETS y VIH-Sida y en el testeo universal.

Incluye acciones en el verano.

Hoy en el parque Valentina Norte, a partir de las 17, personal del hospital Heller brindará información sobre las enfermedades de transmisión sexual y hará testeos rápidos.

A las 18 en el playón polideportivo de la calle Rhode y Joaquín Pardo habrá una actividad de sensibilización para conmemorar la fecha.

En Chos Malal, el 5 de diciembre en la plaza Sarmiento, de 9 a 14, las personas se podrán realizar el test.

Por otra parte, el hospital de Las Lajas y la Municipalidad organizaron una jornada de realización del test en la Feria de Artesanos.

Cristina adoptó a Pablo, un niño con VIH, y le cambió la vida
Pablo asiste a la EPEA 2 y contó hace poco que tenía VIH.
Hoy se conmemora el Día Internacional de la Lucha contra el VIH-Sida. El objetivo es concientizar sobre la importancia de la prevención y detección.
Cristina adoptó a Pablo, un niño con VIH, y le cambió la vida
El uso de preservativos es la manera más eficaz para evitar el contagio de la enfermedad.
La importancia de la detección y el tratamiento

Ricardo Gaiser, encargado del programa provincial de VIH-Sida explicó que la estrategia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) está basada en el 90-90-90: “El primer 90 apunta a diagnosticar al 90% de las personas sabiendo que con suerte las proyecciones nacionales dan un 70 %, lo cual hace que un 30 % que están infectadas desconocen su diagnóstico”.

El otro 90 se refiere a lograr que el 90% de las personas diagnosticada reciban su tratamiento. “Hoy los medicamentos están cubiertos”, recordó Gaiser.

El último 90 se refiere a la necesidad de lograr que el 90% de las personas que reciben terapia antirretrovírica “tengan una carga viral indetectable es decir con carga suprimida. Hoy se sabe que cuando tenemos tratamiento exitoso la transmisión es bajísima”, detalló.

Los test se pueden hacer en los Centros de Prevención, Asesoramiento y Testeo (Cepat): Funciona uno en el hospital Castro Rendón a las 14; en el hospital Heller, los miércoles al mediodía; en el hospital Bouquet Roldán los lunes de 12 a 14 y en el centro de salud San Lorenzo Norte, los martes durante la mañana.

“Se pueden hacer sin orden médica y son gratuitos. Te hacen el asesoramiento y en 15 minutos tenés el resultado”, indicó.

Gaiser informó que hay alrededor de 750 pacientes en la provincia bajo tratamiento en el sistema público, o sea sin cobertura social. Sumó que se diagnostican entre 10 y 11 casos nuevos por mes . “Nuestro promedio de edad del diagnóstico está entre 34 y 35 años. De estos un 20% se diagnostica con Sida, no con VIH”, precisó y observó que un 15% del total son personas mayores de 50 años. Adrián Morales, jefe del servicio de infectología del Castro Rendón, dijo que esta enfermedad “todavía no se puede curar pero tiene un tratamiento muy efectivo con antivirales”. Apuntó que haciendo “el tratamiento adecuadamente la persona no puede transmitir la infección a otras. Por eso es importante que todas se hagan un análisis de HIV por lo menos una vez en la vida”.

En Argentina
30 %
son las personas que se estima desconocen que portan la infección porque nunca se hicieron o accedieron al test.
Neuquén