Este es el cuento que soñó a la Patagonia independiente

Esta semana se recordaron cuatro hechos históricos que consolidaron a la región. Más allá del festejo, se vuelve a poner en debate el reclamo de federalismo. Hace 33 años, el ingeniero Salvador San Martín escribió un audaz cuento cuestionando la concentración de poder en la Capital Federal.





Concebida con el objetivo principal de domar las aguas del hipnótico río Limay, a 80 kilómetros de la ciudad de Neuquén, se impone una de las principales centrales hidroeléctricas del país: El Chocón, operada por Enel Generación.

La gigante presa cuenta con más de 40 años en actividad y en agosto el grupo concesionario cumplirá 25 años al mando del complejo.

Después de 14 años “Río Negro Energía” volvió a recorrer sus pasillos de extremo a extremo. En un viaje que pone a prueba todos los sentidos se sumergió en las entrañas de la central.

El desvío para entrar al complejo tiene 250 metros de largo, donde el único ruido que se escucha es el del viento chocando contra las rocas que bordean la presa. Una extraña sensación de tranquilidad surge en el recorrido, aunque rápidamente se desvanece al poner un pie dentro de las entrañas de la presas. En ese instante la vibración de los 6 generadores de 200 MW se hacen sentir dejando una sensación sin comparación.

A las vibraciones se le suma el ensordecedor ruido del agua que es acarreada por las gigantes paletas de las turbinas que giran para transformar el movimiento potencial en energía eléctrica.

La planta tiene 200 metros de ancho y su gigante estructura equivale a un edificio de nueve pisos. Además posee un vertedero de 700 metros de largo.

Su potencia instalada es de 1200MW, que sumado a los 128MW que aporta la presa de Arroyito, significan 2,5% de la energía total que requiere el país. Solo con Chocón se puede cubrir la necesidad eléctrica para más de 1 millón de personas.

Al transitarla es difícil dimensionar todo su potencial y esto es porque su grandes turbinas se esconden bajo el nivel del agua.

Sin embargo la importancia del complejo El Chocón no está solamente en su capacidad para producir energía, sino en las posibilidades de embalse. Le permite al sistema argentino “acumular energía en forma de agua”.

Matías Subat.

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Puede llegar a retener agua de estación a estación. Y esto es un detalle significativo porque El Chocón no es una central que genera permanente, como otras centrales. Se define como una central de “empuntamiento”, no manda energía todo el día, sino que responde a los hábitos del consumidor.

El responsable de Enel Green Power Argentina, Daniel Garrido, expresó que “hablamos de complejo porque no solamente es una central eléctrica, sino también hay una presa, un vertedero, hay mucho más allá que la generación de energía”.

El objetivo principal del chocón fue poder regular las crecidas del río Limay. El segundo fue el riego para poder hacer productivas un centenar de tierras. Y el tercer objetivo fue la energía eléctrica, enumeró Garrido.

“Dentro del mapa energético, la importancia de El Chocón es el embalse que tiene, donde puede acumular energía”. Y es utilizado por el operador del sistema que es la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Camesa) para poder brindar energía cuando más se lo necesita.

La demanda de energía “no es pareja, hay horarios picos donde el consumo a nivel país aumenta, y es ahí donde se requiere el aporte de El Chocón”. Garrido explicó que “es necesario acomodar la generación para poder satisfacer la demanda momento a momento, porque la energía eléctrica no se puede acumular, la que se produce es la que se consume en cada momento”.

Con todos los generadores de energía que hay en Argentina es Cammesa la que ve en tiempo real la demanda y en base a eso, es quien le indica a cada uno cómo tiene que trabajar. “Todos los generadores de la Argentina esperamos instrucciones. Nuestro deber es acatar fielmente lo que nos diga Camesa, excepto que haya riesgo de persona o equipamiento”, señaló el ingeniero.

Dentro de la presa trabajan 50 profesionales y en el embalse de Arroyito solo una persona que es la encargada de hacer los seguimientos necesarios e informar cualquier eventualidad.

Matías Subat.

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La presa tiene una particularidad que hace que un aumento de capacidad sea difícil de alcanzar. Y esto es porque se debería aumentar el nivel del lago.

“Siempre todo es posible, pero quizás es más factible hacer capacidad en otro lado que hacerlo acá. Porque para hacer eso tendrías que hacer obras de contención en otro lado”. Requeriría más inversión del potencial que se obtendría haciendo el aumento de capacidad.

“Por eso la clave está en la eficiencia operacional, es decir sacar más potencia, pero siendo más eficiente en todo. En la forma que hacen los mantenimientos, en los sistemas de control, en el control de inversiones, entre otros”, indicó.

Para los últimos cinco años de concesión que le quedan a la empresa a cargo los objetivos están claros: “seguir mejorando la eficiencia operacional de la planta porque los elementos y la tecnología que tenemos, la posibilidad de predicción no es la misma ahora que hace 25 años. Y mucho menos que hace 40 años”, remarca el responsable de Enel Green Power Argentina.

La escasa cantidad de personal que tienen a cargo la presa tiene que ver con la envergadura del grupo al que pertenecen.

“Nosotros tenemos un grupo que nos apoya, porque si tuviéramos que hacernos cargo de sustentabilidad, de los desarrollos informáticos, de la innovación y de la automatización tendríamos que ser un ejército. Pero gracias a que pertenecemos a Enel, nosotros podemos utilizar todo ese expertise y aplicarlo nuestros desarrollos”, cerró Garrido.

Fotos: Matías Subat

Matías Subat

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El ingreso a la galería de la presa. Tiene 3,5 kilómetros de largo y está ubicado a 120 metros bajo el nivel del agua.

El mito de la fisura de El Chocón

Matías Subat.

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Sala de máquinas. Allí están montadas las seis turbinas tipo Francis con una potencia instalada de 200 MW cada una.

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Ante la posibilidad de que en la presa El Chocón exista o haya existido una rajadura que ponga en peligro la vida de toda la población aguas abajo del Limay, desde la empresa lo responden sin vueltas: “Es un mito”.

Sin embargo reconocen que para mejorar la condición de la obra tuvieron que hacer un trabajo remedial muy grande que se hizo en distintas etapas. “Para poder acceder al lugar donde queríamos tratar hicimos un trabajo de minería muy grande, el objetivo era mejorar toda la impermeabilización de la fundación de la presa”, contó el encargado de la Seguridad e Ingeniería de la presa, el ingeniero Fabián Restelli.

En 1996 la empresa inauguró la galería que recorre toda la presa de una provincia a otra por debajo de los 120 metros del nivel del agua.

A lo largo de los más de 3.500 metros de artería que llevan hacía el corazón de la gigante, los expertos realizaron trabajos en la roca para mejorar la calidad de la estructura.

Además colocaron más de 1.000 instrumentos de medición que permiten evaluar cualquier cambio que haya por más mínimo que sea.

Eso más las supervisiones que reciben de entidades ajenas a su empresa, garantizan que las condiciones de seguridad de la presa se encuentran en el mejor estándar de calidad posible, a nivel internacional.

Datos

es la generación media anual que registra la presa del Chocón, mientras que embalse de Arroyito genera 612 GWh, en el mismo periodo.

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