Esto pasa en Río Colorado: Sigue la polémica por la venta de caños 27-4-03
El intendente Ferroni vendió sin autorización, pero luego pidió permiso. RIO COLORADO (ARC) – La venta de 500 metros de caños que realizó ocho meses atrás el ejecutivo comunal sin la correspondiente autorización del Concejo Deliberante sigue siendo el eje de una polémica. En la última sesión de ese cuerpo, el oficialismo no logró sancionar una ordenanza que subsanara ese error -necesitada el voto favorable de los dos tercios de la totalidad de sus miembros- y ahora el justicialismo estudia el caso para luego decidir si decide recurrir a la Justicia. El 12 de septiembre de 2002 el intendente Daniel Ferroni resolvió autorizar la venta de 500 metros de conductos a la empresa Don Froilán SRL en la suma de dos mil quinientos pesos. La resolución, que lleva el número 285/02, expresa en los considerandos que dicha cañería, que estaba bajo tierra, fue donada por la empresa Oldesval SA. El municipio no había podido hacer el destape de la cañería por carecer de máquinas especiales y el elevado costo que implica la contratación. Se agregó en el expediente que la empresa que adquirió los elementos ofreció 2.500 pesos al contado, la mano de obra de destape valuada en 8.500 pesos y dejar para el municipio 156 metros de conductos liberados que tiene un valor aproximado de 1.500. Se detalló que el destino del dinero ingresado fue la compra de repuestos para la reparación de distintos equipos afectados a Trabajos a Terceros. De acuerdo con el artículo 45 de la Carta Orgánica, la venta de los bienes del municipio debe estar reglamentada por el Concejo Deliberante y se requerirá el voto favorable de los dos tercios de sus miembros. Luego de la última sesión del Concejo Deliberante de la ciudad, el presidente del bloque justicialista, Aníbal Artigau, señaló a este medio que en el trámite administrativo terminó al enviarse el expediente al archivo aunque «estamos estudiando si con estos elementos nos presentaremos ante la Justicia». El concejal recordó que en su momento «se le dio la intervención al Tribunal de Cuentas, que resolvió que la operación es legal aunque ilegítima porque no pasó por este cuerpo», en alusión al Concejo. Por otra parte Artigau expresó que «el monto de la operación superó al límite de la contratación directa y deberían haber hecho un llamado a licitación pública».
Adela Hermann no escatima esfuerzos
RIO COLORADO (ARC) Por primera vez en su corta historia de vida, una mujer es la titular del Centro de Jubilados y Pensionados de esta localidad. Se trata de Adela de Hermann, que desde hace dos años preside esta institución con más de 500 socios. Adela es una mujer activa, pujante y responsable. Ha sabido regir los destinos de esta importante entidad de la ciudad con fortaleza y eficiencia. Y logró metas importantes para el Centro de Jubilados. Adela es dueña de una fuerte personalidad que salta a la vista. Sabe reconocer la labor de su antecesor, don Raúl Elizaga, ya fallecido, de quien aprendió buena parte de los secretos de la conducción de una organización como esta, sumándole su propio estilo. Los recursos del centro de jubilados provienen del alquiler de dos salones que tiene el Centro más el aporte mensual que hacen los socios, que por sus situaciones nunca es demasiado alto. Durante la última gestión, reformaron la cocina de uno de edificios de la institución, pintaron ambas sedes, colocaron un portón nuevo y llevan adelante las importantes campañas de vacunación para los jubilados asociados del centro. «Adoro este ámbito. Me encanta hacer este trabajo y soy feliz. Pero me gusta trabajar tranquila», quiso advertir Hermann. Asegura que cuando se termine su mandato va a dejar la presidencia, aunque pudo saberse que son muchos los jubilados y pensionados que intentarán convencerla para que continúe en el cargo por un período más.
¿Y para cuándo el arreglo?
Atravesar la avenida San Martín a la altura de la calle Yrigoyen es una tarea poco recomendable para los que andan sobre ruedas. El asfalto está muy deteriorado, con una amplia grieta que abarca la mitad de la arteria, mientras que la otra parte presenta una especie de «bordo» elevado. Pasear por «la esquina más popular» de la ciudad, más que placer, es una tortura.