Evitó un robo y terminó apuñalado
Dylan (16) debió ser hospitalizado por las heridas. Salió en defensa de una mujer que estaba siendo asaltada y golpeada frente a su casa. Uno de los puntazos fue profundo. Se recupera favorablemente y charló con “Río Negro” desde el hospital.
Era martes por la noche y Dylan estaba en el patio de su casa cuando escuchó a lo lejos, los gritos de una mujer que pedía ayuda. No lo dudó y salió decidido a socorrerla. Una joven estaba en suelo ya que había sido agredida por dos muchachos que querían robarle su cartera. Dylan logró ayudarla, pero recibió tres heridas de arma blanca, una de ellas profunda, pero pudo salir con vida de la agresión y ayer se recuperaba en el hospital. “Todavía no caigo. Gracias a Dios estoy acá”, contó el joven.
A través de las redes sociales y llamados telefónicos, conocidos y desconocidos le hicieron llegar su saludo por el gesto que tuvo. Acompañado por su familia y con una sonrisa, aseguró que lo volvería a hacer.
“Recibí varios mensajes de la gente”, contó ayer Dylan, mientras sostenía con fuerza la campera de la escuelita de fútbol en donde entrena. Su mamá Adriana y su tía Doris explicaron que el joven está en pleno proceso de recuperación y que tiene que estar bajo la mirada atenta de los médicos. Por eso probablemente le queden algunos días más de internación. Él las escucha y las mira mientras sostiene el regalo de su entrador.
Dylan vive en el barrio Villarino, tiene 16 años y su tiempo lo reparte entre el deporte, el trabajo y la iglesia, entre otras cosas. Es el mayor de cuatro hermanos y el gran compañero de su madre. Todos los días se levanta bien temprano para ir a la panadería donde trabaja desde hace varios meses. Su madre lo escucha atentamente.
“Recién llegábamos de la iglesia, entramos a la casa y nos íbamos a poner a cocinar pero antes salimos un rato al patio. Ahí escuché los gritos y salí corriendo enseguida”, recordó Dylan. Todo sucedió el martes por la noche, en cercanías de las calles Dante Alighieri y Falucho. Uno de los agresores se escapó por Arenales mientras el otro agredía e intentaba robarle a Florencia, una joven que vive a pocos metros de su casa.
“Ahí nos trenzamos y me tiró los dos puntazos en el hombro y en el abdomen. Se me nubló la vista. Me paré de nuevo y lo corrí media cuadra más. Me miré la lastimadura y perdía mucha sangre”, relató Dylan, quien se sacó la remera para ponérsela en la herida.
En ese momento salieron sus vecinos, los mismos que lo socorrieron y trasladaron al hospital.
Ayer por la tarde, el joven permanecía estable y se recuperaba de tres heridas: una en la mano, otra en el hombro y la restante en el abdomen. La familia aseguró que los agresores no fueron detenidos. Aguardan obtener información de una cámara de seguridad, que está colocada en cercanías de donde sucedió el hecho.
“Me escribió mucha gente, de muchos lados y que no conozco… es impresionante la buena energía que se siente. Está muy contenido, estamos muy contentos con eso”, dijo su tía.
Claudio Araya quiso ayudar y lo mataron
El 6 de marzo de 2013, Claudio Araya fue asesinado cuando intentó, junto a su hermano Natanahel, ayudar a una mujer víctima de un arrebato, en Urquiza y Mengelle. Su asesino: Ramón Geldres, un peligroso delincuente que había sido condenado a 17 años de prisión y en ese momento gozaba de salidas transitorias.
Ambos estaban afuera del vivero de su propiedad cuando vieron la situación. Cruzaron corriendo y defendieron a la mujer. Pero Geldres sacó un cuchillo y los dejó malheridos. Claudio murió camino al hospital y su hermano quedó gravemente herido pero logró salvar su vida.
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