Éxito en videojuego fracaso en el cine

Traspasar los videojuegos a la gran pantalla es una tentación muy grande para los estudio que quieren lograr un éxito de taquilla. Pero conseguir una historia coherente, y que atrape los “gamers”, es una quimera para la industria cinematográfica.



Y allegó a los cines “Warcraft - El Primer Encuentro de Dos Mundos” (2016), una película basada el videojuego homónimo. No es la primera vez que Hollywood recurre al mundo gamer para ganar dinero, ya que hacen la cuenta fácil: si el fichín es popular y tiene muchísimos fanáticos, hacer una adaptación al cine probablemente sea un éxito. Lo cierto es que, históricamente, son pocas las veces que esto funcionó. Generalmente estos largometrajes tienden a ser terribles, con historias mal contadas, pocos inteligentes y alejados en su mayoría del material de donde provienen. Aunque le deseamos muchas suerte a “Warcraft”, decidimos hacer un listado con lo peor de lo peor de estos exponentes que se ha visto en el Séptimo Arte. No hay un orden establecido porque, básicamente, todas son deplorables. Pasen y lean que acá las vidas son ilimitadas.

BloodRayne - Venganza de Sangre (BloodRayne, 2005)

El director de este engendro fue Uwe Boll, un experto en destrozar películas. El filme tiene un elenco envidiable: Ben Kingsley, Michelle Rodriguez, Michael Madsen, Geraldine Chaplin, Udo Kier; pero todo este talento está muy bien desperdiciado. Las escenas de acción no son muy buenas y la historia es incomprensible. Tiene dos secuelas. Uf.

Mortal Kombat 2: La Aniquilación (Mortal Kombat: Annihilation, 1997)

Dos años atrás la primera parte de esta saga había sido muy digna (de hecho forma parte de la lista de las mejores adaptaciones), pero esta obra estropeó tanto la franquicia que nunca se pudo desarrollar la tercera parte. Los efectos digitales son mediocres, al igual que el vestuario y diálogos que dan pena.

Resident Evil 5: La Venganza (Resident Evil: Retribution, 2012)

En 2002 el director Paul W.S. Anderson, fanático del juego, adaptó muy bien “Resident Evil” a la pantalla grande. Incluso creó a Alice, que no aparece en la saga gamer, y fue muy bien aceptado. Pero las secuelas fueron bajando en calidad y trama, hasta hacerse insostenible. Pusimos ésta por ser la última.

Street Fighter, la Última Batalla (Street Fighter, 1994)

Último filme del actor Raúl Juliá... Pobre. El largometraje no sólo alteró la trama original sino que también la historia de los personajes, porque las cosas hay que hacerlas mal por completo.

El elenco parece nunca tomarse en serio el filme (lo bien que hacían) y ni el pobre de Jean-Claude Van Damme quiere recordarla.

Doom: La Puerta del Infierno (Doom, 2005)

Hubo un tiempo en que Dwayne Johnson aceptaba cualquier proyecto con tal de llegar.

Éste es el caso. No hay puertas al Infierno (sólo en el título en español) pero sí cromosomas malignos.

Ni siquiera la secuencia que recrea al tirador en primera persona del videojuego logra rescatarla.

DOA: Dead or Alive (2006)

Es recomendable ver sólo las escenas del partido de vóley playero y seguir de largo.

Un buen ejemplo de que poner chicas sensuales y atractivas no sirve ni es efectivo sin una buena trama atrás.

Las diferencias entre el largometraje y el videojuego son notables y despertó la ira de los fanáticos. Fue dirigida por Corey Yuen.

Wing Commander: Escuadrón Espacial (Wing Commander, 1999)

Este caso es emblemático porque la película está escrita y dirigida por Chris Roberts, el creador del videojuego, y ni eso la ayuda. Tampoco las mediocres actuaciones, los diseños de producción y el guión. Básicamente, todo parece equivocado y fuera de lugar. Una verdadera lástima.

La Casa del Espanto (House of the Dead, 2003)

Otro hit nefasto de Uwe Boll. Trama: unos estudiantes van a una rave en una isla remota que justo está llena de zombies. Primero corren por sus vidas y, al minuto, se defienden como verdaderos artistas marciales. Aplausos. Lamentablemente, no tiene nada que ver con el juego original.

Double Dragon (1994)

La trama del juego era bastante simple, así que al filme le dieron algo de color. Demasiado. Dos actores que hacían de hermanos y de parecido físico poco y nada; un amuleto con poderes (¿?), un mundo postapocalíptico de 1997 y pandillas con atuendos multicolores, todo matizado con escenas de acción (la base del fichín) bastante tontas.

Dead Rising (2015)

La película no toma una historia específica de ninguna de las ediciones del juego, sino que utiliza el universo de la saga para crear la suya propia. Hay zombies, entonces, ¿algo puede fallar? Claro que sí. El reparto no es de lo mejor, la tensión que tendría que generar la trama nunca es tal, muchos problemas de guión, una dirección sin talento.

The King of Fighters (2010)

Ni los actores quieren recordar su participación en esta obra maléfica. Coreografías forzadas, erotismo poco funcional, drama que no toca ninguna fibra sensible, una escasez de lógica enorme, poca acción, efectos digitales de una calidad paupérrima. Lo peor es que el largometraje aburre y su final es insustancial. Una calamidad de obra.

Far Cry (2008)

Otra de Boll, y van... Con el juego (no tan popular como otros pero sí de mucha aceptación entre los jugadores) muy pocas similitudes. Como es regular en su filmografía, muchos pifies con el casting, el guión, las escenas de acción, los diálogos, los efectos especiales, con casi todo a lo que hace a un filme común y corriente, en otras palabras.

Tekken (2010)

Acá se buscó que el elenco sea parecido a los personajes del videojuego y que sepan de artes marciales (o las técnicas de luchas que se muestran), y ahí hubo un enorme problema. El guión peca de ser previsible y poco original, pero al menos rescata algunas cosas de su fuente original (otras son puro invento). Y no mucho más que eso. Sólo se estrenó en video en los EE.UU.

Solo en la Oscuridad (Alone in the Dark, 2005)

Imposible no nombrar otra obra de Uwe Boll antes de terminar. Tiene el honor de estar en la lista de las 100 peores películas de la historia del popular sitio de cine IMDb. Tara Reid es una científica (risas), y eso no es lo peor. Nuevamente toman el nombre del juego pero pocas -casi ninguna- similitud con el mismo.

Super Mario Bros. (1993)

El primer videojuego adaptado de la historia y marcó una tendencia (aparentemente) irreversible: nunca hacerlas bien.

Bob Hoskins y John Leguizamo hacían de hermanos; sí, un actor inglés y otro colombiano. Tan incoherente como esto era la trama del filme. ¿Similitudes entre juego y película? Pocas y contadas con el dedo de una mano.


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