Ezequiel Epifanio: el juego de las palabras

P- En diez palabras (más o menos), ¿quién es Ezequiel Epifanio?
R- Una persona curiosa que le gusta aprender un poco de todo.

P- Cine, tevé, producción, poesía… De todos tus oficios terrestres, cuál es el que saca lo mejor de vos? Y por qué?
R- La poesía saca lo más puro porque trabajo solo. Lo audiovisual es un trabajo en equipo, una obra colectiva. Quizás sea mejor porque me enriquece.

P- Hace pocos días editaste un nuevo libro de poemas, ¿De qué tratan?
R- Es mi segundo libro. El primero lo escribí en tres meses, asqueado por la vuelta del neoliberalismo al país. Para “Hipo” me di más tiempo, entonces los temas son más variados. Hay una mirada para afuera y otra para mi interior. Son poesías cortas. La diseñadora (Luciana Lorca Mayer) encontró un buen formato (N. de la R.: tamaño caja de CD) y diseño para ese estilo de textos.

P- ¿Siguen el camino surrealista del anterior poemario?
R-Sí, en la primera escritura la esencia del automatismo la conserva. Sin embargo tiene un poco más de corrección y de bajada a tierra.

P- ¿De dónde te llega la inspiración lírica?
R- De la realidad. Observo y escucho y luego tengo el impulso de escribir sobre lo que me conmueve.

P- Estamos en el siglo XXI, ¿por qué funciona la poesía? Funciona?
R- Funciona. Como cualquier disciplina artística está mutando y se funde con otras artes. La historia juzgará en que momento está la poesía hoy. A mi mucho no me importa, la poesía tiene que ser libre.

P- ¿Qué hacen las redes con las palabras?
R- Las amplifica, todas y todos tenemos la oportunidad de expresarnos y que lo lea mucha gente. La devolución a través de los comentarios es, para mí, una parte muy interesante. La redes tienen a veces mas llegada que los libros. Los libros son buscados y los posteos, encontrados.

P- ¿Qué tan malditos fueron aquellos poetas?
R- Fueron incomprendidos, quizás todavía lo son, también hoy los hay. Aprovecho y aconsejo el libro “Genios destrozados”, de Daniel Guebel, que habla de las mentes atormentadas de varias y varios genios creativos.

P- ¿Un poema que debió ser tuyo, pero que lamentablemente ya se le ocurrió a otro antes?
R- Definitivamente, me hubiera gustado escribir “Mañana en el abasto”.

P- ¿Un podio de poetas de acá y de allá?
R- Me nutro muchos más de compositores y compositoras de letras de canciones que de poetas. De allá: un cantante asturiano que se llama Nacho Vegas. De acá: Colo Acosta, de Turbias Golondrinas. Nivel Dios: Enrique Santos Discépolo.


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