Facundo Arana en la cima del Aconcagua
El actor de 099 Central y Muñeca Brava ascendió en condiciones muy adversas.
Arana, quien hoy cumplirá 31 años, realizó un proceso de aclimatación de quince días en la villa de Uspallata, adonde se encuentra alojado junto a su novia, Isabel Macedo, informó ayer el diario local Los Andes.
La pareja viene recorriendo el país en casa rodante desde hace varias semanas. El joven actor hizo cumbre en el Aconcagua el viernes a las 13, logrando así una hazaña, ya que la temporada de ascenso al cerro finalizó con la ida del verano y estos primero días del otoño son reservados a verdaderos expertos, que realizan las ultimas expediciones del año.
Según trascendió, el actor retornó a última hora del sábado a la cabaña de Uspallata donde lo aguardaba su novia.
Gustavo Pizarro, un experto guía de montaña y hermano de Daniel, el guía que acompañó a Arana en su ascenso, indicó que «en este momento las condiciones son terribles, el viento de otoño es tibio en el valle pero muy frío en altura. No contás con nada de infraestructura montada para los campamentos, ni qué decir de las patrullas de rescate», expresó.
En camino hacia lo más alto del Aconcagua, la expedición se cruzó con el andinista norteamericano Ryan Dickson, a quien Daniel lo notó en muy mal estado y le recomendó que bajara inmediatamente. Descendió, pero ya era tarde: las consecuencias del edema pulmonar del escalador se tornaron irreversibles, y falleció horas después.
Arana se encuentra alojado en una cabaña de Uspallata, en el valle del mismo nombre, la misma zona que eligiera años atrás el director cinematográfico Jean Jaques Anoud para filmar «Siete años en el Tibet», que protagonizó el actor norteamericano Brad Pitt.
El protagonista de las telenovelas Muñeca Brava, Yago y 099 Central festejará hoy su cumpleaños en la pequeña localidad mendocina.
«El tipo es muy sencillo. Estuvieron por aquí hace quince días buscando alojamiento, pero no pudieron quedarse por el perro que traían», narró a «Los Andes» uno de los empleados del Hotel Uspallata. Pampa, la mascota que los acompaña, obligó a la pareja a quedarse, finalmente, en las cabañas cercanas a ese hotel.
«El escapa del ruido pero no de la gente. Firma autógrafos y charla con los que se le acercan sin problemas», insistió el recepcionista del hotel, quizá sin saber que Arana, pese a sus buenas intenciones, tuvo que recluirse en su cabaña por el acoso de los turistas en la zona» . (DyN)
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