Familia de José Consoli: inmigrantes italianos en Centenario

Neuquén

Don José era de Alberobello, Puglia. Había partido del Puerto de Génova en 1914. Sus padres y cinco hermanos rumbearon hacia Estados Unidos; José y un tío viajaron a Brasil por el término de unos meses, y luego a Buenos Aires: la idea era viajar a Estados Unidos a reencontrarse con la familia.


Pero ocurrió un hecho inesperado: el tío de José salió un día y desapareció: José quedó solo, no sabía siquiera hablar en castellano, por suerte recibió la ayuda de sus paisanos italianos. Comenzó a trabajar en el mercado del Abasto: estuvo unos 9 años en Buenos Aires. Aprendió mecánica y unos amigos le comentaron que en Bahía Blanca necesitaban mecánicos para las máquinas trilladoras. Por ese motivo se instaló en la cercana localidad de Médanos. Allí conoció a Juana Sgammini, una joven hija de italianos procedentes de Ascoli Piceno. Sus hermanos eran Ercilia, esposa de Rogelio Rodríguez, recordado neuquino, militante del peronismo local; Rosita, esposa de Orlando Cesetti; Angelita, Ricardo y Marino.


De la unión de José y Juana nacieron, en Médanos, Vicente, Nora (mamá de Ricardo Dubanzed, autor de estos recuerdos); Perla y Norma; en Neuquén nació Buby.


En 1933 José y Rogelio Rodríguez se trasladaron a Neuquén para ir a trabajar a Plaza Huincul pero desistieron: se quedaron en la capital, donde trabajaron de mecánicos. Luego se radicaron en Centenario. Juana, que era instruida para la época, comenzó a enviar cartas a Alberobello, Italia, para saber de la familia Consoli. Le informaron que se habían ido a Nueva York, a la ciudad de Utica. Por supuesto, comenzaron a planificar el viaje del reencuentro, y después de 50 años, en 1962, don José Consoli se reencontró con su familia.


Perla Consoli nació en Médanos en 1929, y estudió en la Escuela N° 2 de Neuquén capital; siempre trabajó en la empresa familiar, Consoli SA. Además, desde joven, se desempeñó en política, en Centenario y en toda la provincia; desde esa época ya conocía a la familia Sapag. Integró varias comisiones en Centenario, la cooperadora del Hospital, el Club Centenario, que lo fundó su padre. Con su hermana Nora formó la rama femenina del peronismo: fue Primera Electora en la primera elección del MPN en 1962, y uno de los pocos sobrevivientes que quedan de ese MPN: la tercera reunión para formar el partido fue en la casa de José Consoli en 1958, según recuerda su nieto.

El 26 de abril se cumplieron 66 años desde que una delegación de peronistas partió a Buenos Aires a entrevistarse con el presidente Juan Perón para solicitarle la provincialización de los Territorios Nacionales. Aquella mañana fueron recibidos en el Salón Blanco de la Casa Rosada por un presidente enfundado en uniforme de gala y rodeado de sus edecanes: Perón estrechó una a una las manos de los jóvenes que, luego de 24 horas de viaje en tren, arribaron a la Capital Federal llevando 25 mil firmas de habitantes que solicitaban la concreción de tan ansiado sueño: que los territorios nacionales se convirtieran en provincias.

La primera noche a bordo del tren, pasaron por la estación Bahía Blanca, y allí dialogaron con la prensa local, todos tenían la esperanza de lograr tamaña empresa. El pedido estaba justificado: los otrora territorios nacionales no tenían derechos políticos y por ello, entre muchas otras carencias, no podían elegir a sus autoridades. Ya se encontraba en Buenos Aires el delegado del territorio neuquino en el Congreso Nacional, Sr. Pedro J. San Martín, quién había dicho “Nosotros ni para votar servimos”. A poco de las primeras reuniones se promulgó la Ley que declaró provincias a los Territorios Nacionales de Formosa, Neuquén y Río Negro en 1955; posteriormente se sumarían Chubut y Santa Cruz. Tres años antes, en 1952, se habían provincializado La Pampa y Chaco. La caída del gobierno peronista postergó la provincialización.


Está con nosotros Perla Consoli, que integró la comitiva para peticionar derechos que creían justos. Rescatemos estos hechos para nuestra memoria, para que valoremos esta magna empresa.

Beatriz Carolina Chávez


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