Federer, campeón y hombre récord de Wimbledon

Venció en una emocionante final al español Rafael Nadal, en cinco sets, por 7-6 (9-7), 4-6, 7-6 (7-3), 2-6 y 6-2 y se consagró por quinto año consecutivo en el Grand Slam inglés. De esta forma, alcanzó el record que ostentaba el sueco Bjorn Borg.



El suizo Roger Federer volvió a hacer historia. Después de un maratónico partido ante el español Rafael Nadal, se consagró campeón del Abierto de Wimbledon, el tercer Grand Slam de la temporada, donde repitió por quinto año consecutivo la obtención del título y así igualó el record que ostentaba en soledad el sueco Bjorn Borg. El número uno del mundo se quedó -una vez más- con la gloria sobre las canchas de césped del tradicional All England Club, de Londres, donde se impuso en cinco sets, por 7-6 (9-7), 4-6, 7-6 (7-3), 2-6 y 6-2, luego de tres horas y 45 minutos de juego. Fue una final previsible y equilibrada. Esperada por ambos, quienes tenían cuentas pendientes que saldar. El suizo Roger Federer, número uno del mundo y máximo favorito del certamen, quería tomarse revancha de su caída en la pasada final de Roland Garros. El español Rafael Nadal pretendía desquitarse del título perdido el año pasado sobre las mismas canchas de césped del tradicional All England Club. Para Federer, además, estaba el incentivo adicional de alcanzar el récord que ostentaba el sueco Bjorn Borg, campeón de Wimbledon por cinco temporadas consecutivas, logro que el suizo estaba a un paso de conseguir, tras haberse consagrado en el Abierto de Gran Bretaña de manera ininterrumpida desde 2003. El match, como era de esperarse, fue un verdadero “duelo de titanes”. De entrada, casi no se sacaron ventajas. El juego ofensivo y la potencia de Nadal fueron contrarrestados por la precisión y la técnica del suizo. Así llegaron hasta el final del primer parcial con un equilibrado 6-6. Hasta que en el tie-break, el Nº 1 del mundo dispuso de tres sets points y pareció sentenciar la primera parte de la historia. Luchó y pudo superar la desventaja el español. Otra vez quedaron 6-6 en la definición, luego 7-7 y recién allí pudo conseguir dos tantos seguidos el suizo, para cerrar la primera ‘manga’ por 7-6 (9-7), en poco menos de una hora de juego. Reaccionó Nadal sobre el final del segundo set, quebrando el servicio del suizo y exhibiendo su desahogo con un grito al cerrar el parcial por 6-4, luego de cuarenta minutos. El tercero volvió a mostrar el equilibrio inicial. Ninguno pudo sacarle diferencias a su rival y la igualdad se mantuvo hasta el 6-6. Otra vez, hubo que definirlo con un tie-break. Y en los puntos decisivos, nuevamente prevaleció el suizo, quien se impuso por 7-3 y volvió a quedar con una ventaja de 2-1 en el match. Fiel a su temperamento y garra característicos, Nadal no se dio por vencido y apabulló a Federer en el arranque del cuarto set. Rápidamente, tomó una ventaja de 4-0 y luego se limitó a mantener su servicio para ganarlo por 6-2, emparejar nuevamente el encuentro y forzar a una definición del título en el quinto. Entonces apareció el Nº 1 del mundo para justificar su liderazgo en el ranking y para explicar por qué jugó esta mañana su novena final consecutiva en un torneo de Grand Slam. Después de un nuevo comienzo parejo, se impuso con autoridad en el sexto juego, en el que se puso 0-40 y finalmente quebró el saque del español para marcar la diferencia en un momento decisivo del encuentro. Con el 4-2 arriba, ya no dudó siquiera un instante. Mantuvo su servicio en el juego siguiente, quedó 5-2 y aprovechó el derrumbe anímico del español, que volvió a perder su saque y desató la alegría de Federer, el nuevo hombre récord sobre el césped inglés.

Fuente: Télam


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